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Describen una nueva estrategia para controlar la expresión génica

El estudio que publica hoy la revista Molecular Cell, demuestra cómo esta proteína es capaz de autorregularse mediante un mecanismo nunca descrito hasta ahora. Los avances en el campo de la regulación génica y proteómica sirven para conocer el funcionamiento de las células y así entender o descifrar los mecanismos que pueden ser la base de muchas enfermedades.

El primer paso en la expresión de un gen es la transcripción o síntesis de ARN, el cual será traducido a proteína. Para ello es necesario que el ARN madure en un proceso conocido como splicing, mediante el cual el mensaje contenido en el ARN adoptará su significado final. La regulación del splicing es crucial para que un gen se exprese correctamente y la célula sintetice las proteínas requeridas para la supervivencia.

El estudio presentado por Macías et al. en la revista Molecular Cell describe el caso de una proteína que no utiliza las vías clásicas para esta regulación y se autorregula ella misma por un nuevo mecanismo.

L30 es una proteína esencial para la célula que es capaz de regular la expresión de su propio gen. La unión de L30 a su propio ARN interfiere con el proceso de splicing.

La novedad de este trabajo radica en la forma en que la inhibición tiene lugar. En la mayoría de casos de regulación descritos hasta ahora, las proteínas inhiben el reconocimiento del propio ARN bloqueando los factores que activan el splicing o bien interfiriendo en las interacciones de dichos factores reguladores. En cambio L30 permite todos estos procesos pero afecta a la estructura esencial que tiene que formar el complejo para ser sustrato del splicing.

Además, este sistema es un ejemplo de la gran capacidad evolutiva de las células. El ARN ha conseguido crear una estructura que mimetiza el lugar real de unión de la proteína L30 en el ribosoma, haciendo posible que la proteína se una e intervenga en su destino.

El hecho que este sistema de regulación se detecte desde el primer paso de la vía de expresión génica es sorprendente. Consecuencia de ello es que L30 regula la su propia síntesis desde el principio y acompaña a su ARN desde que se empieza a sintetizar hasta su final degradación.

“Hay indicios de que este tipo de mecanismos no se dan sólo en la proteína L30”, comenta el Dr. Vilardell. Así, este estudio abre una puerta hacia una nueva visión de la regulación mucho más sofisticada, con la incorporación de nuevas estrategias basadas en la capacidad de ciertas proteínas de interferir en múltiples procesos que tienen lugar durante la vida de un ARN.

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Referencia bibliográfica:

Macías S, Bragulat M, Tardiff D and Vilardell J. "L30 Binds de the nascent RPL30 transcript to repress U2 snRNP recruitment”. Molecular Cell, doi:10.1016/j.molcel.2008.05.002 (2008).

Fuente: CGR
Derechos: Creative Commons
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