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Descubren una nueva especie de bacteria en la Antártida

Las bacterias del género Pseudomonas son capaces de adaptarse a todo tipo de ambientes. Científicos españoles acaban de describir una nueva especie de estos microorganismos que ha sido localizada en la Antártida en el contexto de una investigación internacional. La nueva bacteria es capaz de emitir sustancias que interrumpen la comunicación de otras con microorganismos y plantas.

La nueva bacteria Pseudomonas versuta hallada en la Antártida. / Álvaro Peix.

Científicos del Instituto de Recursos Naturales y Agrobiología de Salamanca (IRNASA, instituto del CSIC) han descrito una nueva especie de bacterias del género Pseudomonas localizada en la Antártida. El descubrimiento, realizado en colaboración con investigadores británicos y malasios, aparece publicado en la revista científica Systematic and Applied Microbiology. La nueva especie se ha denominado Pseudomonas versuta.

“Las bacterias del género Pseudomonas son capaces de adaptarse a todo tipo de ambientes, las hay en suelos, aguas, plantas e incluso hay algunas cepas patógenas para animales, plantas y seres humanos”, explica Álvaro Peix, investigador del IRNASA implicado en el descubrimiento. Hay cerca de 200 especies distintas y en la Antártida se han encontrado incluso en hielo, aunque el número de especies nuevas de este género halladas en el continente helado es aún muy pequeño.

En este caso, el interés de la nueva especie tiene que ver con sus relaciones con el entorno, que son muy interesantes para los expertos. La comunicación que establecen las bacterias entre sí y entre ellas y otros organismos depende de una serie de moléculas químicas.

“Las bacterias emiten señales químicas que son captadas por otras bacterias y por otros organismos, por ejemplo, por las plantas. Esa señalización química se denomina técnicamente Quorum sensing y es muy importante, porque está implicada en la regulación de procesos importantes, tanto en las relaciones beneficiosas para las plantas como en las relaciones de patogenicidad”, comenta el científico.

Sin embargo, hay otro fenómeno denominado Quorum quenching que consiste, por el contrario, en bloquear esta comunicación. “Algunas bacterias son capaces de emitir sustancias que interrumpen las rutas de señalización del Quorum sensing, por ejemplo, una serie de enzimas que degradan otros compuestos”, señala.

La comunicación que establecen las bacterias entre sí y entre ellas y otros organismos depende de una serie de moléculas químicas

En el contexto de este estudio, los científicos estaban buscando bacterias con capacidad para producir esas sustancias que interrumpen el Quorum sensing y que a la vez tuvieran una tolerancia a ambientes fríos. Así, aislaron tres cepas en suelos de la península antártica, procedentes de las islas de Lagoon y Anchorage, en la Bahía Ryder.

Un equipo experto en caracterizar Pseudomonas

Los investigadores de la Universidad de Malasia y el British Antarctic Survey se pusieron en contacto con el grupo de Álvaro Peix por la amplia experiencia de su grupo de investigación en la caracterización de Pseudomonas. De esta manera, se pudo comprobar que las bacterias halladas pertenecían a una nueva especie que se encuadra dentro del grupo de las Pseudomonas fluorescentes.

Además, los investigadores también realizaron la secuenciación del genoma completo. Además de aportar mucha más información, permite estudiar qué genes pueden estar implicados en la actividad que tanto interesaba a los investigadores, el Quorum quenching.

“La secuenciación está revolucionando la taxonomía, los estudios de diversidad genética, pero también va a revolucionar los estudios de diversidad funcional, y la detección de genes de importancia”, comenta Álvaro Peix.

Gracias al avance tecnológico de los últimos años, hoy en día ya se han secuenciado más de 86.000 genomas de bacterias y más de 25.000 metagenomas, material genético obtenido directamente de muestras ambientales. Toda esta información tiene un enorme interés biotecnológico, ya que permite caracterizar genes que codifican moléculas de interés para la industria alimentaria, cosmética y farmacéutica, entre otras. Se trata de compuestos que pueden antitumorales, antibióticos y antifúngicos, por ejemplo. En este sentido, el futuro es prometedor, ya que se calcula que la ciencia solamente conoce el 0,5% de los micocroorganismos existentes.

Referencia bibliográfica:

Wah Seng See-Too, Sergio Salazar, Robson Ee, Peter Convey, Kok-Gan Chan, Álvaro Peix. "Pseudomonas versuta sp. nov., isolated from Antarctic soil" Systematic and Applied Microbiology 40 (2017) 191–198. http://dx.doi.org/10.1016/j.syapm.2017.03.002

Fuente: DiCYT
Derechos: Creative Commons
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