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El 89 % de las revistas médicas regula los conflictos de interés

Un grupo de investigadores liderados por Jared A. Blum, de la Escuela Universitaria de Medicina Brown (EEUU), ha estudiado las políticas de conflicto de interés del 10% de las publicaciones médicas de mayor impacto para determinar la variabilidad de los requisitos y las definiciones de los conflictos de interés por parte de los autores, según revela un informe publicado en el último número de la revista Journal of the American Medical Association (JAMA).

De todas las publicaciones incluidas en el estudio, se encontraron ejemplos de posibles conflictos de interés en 197 revistas (el 77 %). Ilustración: SINC/ Luis Demano.

Los autores de este estudio descubrieron que 228 de las 256 publicaciones analizadas (el 89%) incluían palabras que obligaban al autor a revelar conflictos de interés y que el 54 % (138) de ellas obligaba a los autores a enviar declaraciones de revelación de información firmadas.

De todas las publicaciones incluidas en el estudio, se encontraron ejemplos de posibles conflictos de interés en 197 revistas (el 77 %), la mayoría hacía referencia a relaciones financieras directas como "propiedad o participación en acciones" (89%) o "consultorías" (84 %).

Una minoría incluía otros conflictos potenciales, como relaciones de naturaleza personal (42%), testimonios de expertos remunerados (42 %), relaciones con empresas (26 %) o dietas de desplazamiento (12 %).

Los investigadores del estudio afirman que "la negativa de algunos autores a revelar intereses que entran en conflicto con el cuidado de los pacientes ha hecho disminuir la confianza hacia las publicaciones médicas, tanto del público general, como de los profesionales de la salud ".

Protocolos de buenas prácticas

Por otro lado, en comparación con conclusiones de estudios anteriores, los científicos constatan un aumento sustancial en la prevalencia de las políticas de conflicto de interés en la última década.

Del mismo modo, se aprecia un avance en las políticas editoriales que obligan a los autores a desvelar conflictos de interés. "Estos resultados son esperanzadores, pero son muchas las publicaciones que no obligan a los autores a firmar declaraciones de revelación de información y hay mucha diversidad en la forma de definir el concepto de conflicto de interés”, afirman los expertos.

Asimismo, el estudio señala la necesidad de que el lectorado esté prevenido ante la posibilidad de conflictos de interés "no revelados" en aquellas revistas médicas que no establecen dicho requisito explícito, así como “la importancia de evaluar si las políticas detalladas de conflicto de interés y de obligatoreidad de firmar declaraciones de revelación de información para todos los autores contribuyen a aumentar la precisión de las informaciones”.

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Referencia bibliográfica:

Jared A. Blum, Kalev Freeman, Richard C. Dart, Richelle J. Cooper. ‘Requirements and Definitions in Conflict of Interest Policies of Medical Journals’, JAMA 302 (20): 2230-2234. 25 de noviembre 2009.

Fuente: SINC
Derechos: Creative Commons
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