Suscríbete al boletín semanal

Recibe cada semana los contenidos más relevantes de la actualidad científica.

Si estás registrado

No podrás conectarte si excedes diez intentos fallidos.

Si todavía no estás registrado

La Agencia SINC ofrece servicios diferentes dependiendo de tu perfil.

Selecciona el tuyo:

Periodistas Instituciones
Si estás registrado

No podrás conectarte si excedes diez intentos fallidos.

Si todavía no estás registrado

La Agencia SINC ofrece servicios diferentes dependiendo de tu perfil.

Selecciona el tuyo:

Periodistas Instituciones

El consumo de los países del G20 puede contribuir a millones de muertes prematuras

Casi dos millones de los fallecimientos prematuros debidos a la contaminación del aire a escala global podrían atribuirse al consumo de bienes de consumo en los países del G20, según un estudio con datos de 2010 y el efecto de las partículas contaminantes PM 2,5. Los resultados ayudan a comprender la responsabilidad de los consumidores de unas naciones en otras.

La producción de bienes genera emisiones contaminantes. / Unsplash

Un nuevo estudio, publicado en la revista Nature Communications con información del año 2010, desvela que casi dos millones de muertes prematuras debidos a la contaminación atmosférica podrían atribuirse al consumo de bienes en los países del G20.  

El G20 es un foro intergubernamental formado por 19 países y la Unión Europea, y sus miembros representan alrededor de tres cuartas partes del comercio internacional.

Según señalan los autores, las emisiones de partículas finas PM 2,5 –aquellas que presentan un tamaño igual o inferior a los 2,5  micrones de diámetro– están asociadas a unos 4 millones de muertes prematuras al año, la mayoría de las cuales se producen en países de renta baja y media.

Las emisiones de partículas finas PM 2,5 están asociadas a unos 4 millones de muertes prematuras al año, la mayoría de las cuales se producen en países de renta baja y media

Las emisiones de contaminación atmosférica suelen estar relacionadas con la producción de bienes que se consumen en otros países, a menudo de renta alta. En investigaciones recientes se ha analizado cómo repercute en la salud el transporte transfronterizo de la polución –la que se crea en un país y luego afecta a otro–, así como las emisiones relacionadas con el comercio.

Sin embargo, el impacto del consumo internacional en la salud como resultado de las emisiones de PM 2,5 todavía no se conoce bien, especialmente en lo que respecta a la formación de partículas secundarias, que se crean en la atmósfera como resultado de otras emisiones.

Muertes prematuras y el consumo del G20

En este contexto, Keisuke Nansai, investigador del Instituto Nacional de Estudios Medioambientales (Japón) y su equipo realizaron un estudio de modelización para cuantificar como influye el consumo de los 19 países del G20 en la mortalidad global debida a las partículas PM 2,5 primarias y secundarias.

Para ello, trazaron un mapa de las PM 2,5 ambientales y estimaron el impacto en la salud debido a la exposición a estas partículas en 199 países, que luego relacionaron con el comercio y el consumo de bienes en las naciones del G20.

Los autores descubrieron que en 2010 el consumo en las naciones del G20 provocó 1.983 millones de muertes prematuras con una edad media de 67 años. Además, sugieren que de estas, 78.600 se produjeron en bebés. De las naciones del G20, China, India, Estados Unidos (EE UU), Rusia e Indonesia tuvieron la mayor huella de mortalidad prematura debida a las PM 2,5.

Se estima que en 2010 el consumo en las naciones del G20 provocó 1.983 millones de muertes prematuras, de las cuales 78.600 se produjeron en bebés

Estas mortalidades, excepto en EE UU, se produjeron en su mayoría dentro de sus propias fronteras. Los investigadores también indican que el consumo de productos en EE UU y otras diez naciones del G20 indujo más del 50 % de los fallecimientos prematuros asociados a las PM 2,5 en otros países.

“Dado que la mayoría de estas muertes se producen en los países en desarrollo, si no se realizan esfuerzos coordinados a nivel internacional, esta situación polarizada continuará”, subrayan los autores en el artículo, cuyos resultados ayudan a comprender la responsabilidad de los consumidores de unos países, especialmente los ricos, en la mortalidad global.

Las conclusiones del trabajo ponen en relieve que el transporte transfronterizo directo no es la única forma en que los países pueden provocar la contaminación atmosférica en otros lugares. Por eso, los países del G20 deberían tomar medidas colectivas para reducir el número de fallecimientos prematuros asociados a su consumo, indican los investigadores.

Referencia:

Nansai et al. “Consumption in the G20 nations causes particulate air pollution resulting in two million premature deaths annually”. Nature Communications. 2021

Fuente:
Eurekalert
Derechos: Creative Commons.
Artículos relacionados