Suscríbete al boletín semanal

Recibe cada semana los contenidos más relevantes de la actualidad científica.

Si estás registrado

No podrás conectarte si excedes diez intentos fallidos.

Si todavía no estás registrado

La Agencia SINC ofrece servicios diferentes dependiendo de tu perfil.

Selecciona el tuyo:

Periodistas Instituciones
Si estás registrado

No podrás conectarte si excedes diez intentos fallidos.

Si todavía no estás registrado

La Agencia SINC ofrece servicios diferentes dependiendo de tu perfil.

Selecciona el tuyo:

Periodistas Instituciones

Este es el papel del receptor de dopamina D2 en la adquisición y consolidación de memoria

Investigadores españoles han demostrado que la falta del receptor de dopamina D2 reduce la plasticidad sináptica en el hipocampo y altera procesos de aprendizaje asociativo y espacial. Los resultados se publican en la revista Cerebral Cortex.

Neuronas hipocampales infectadas con partículas lentivirales que expresan la proteína verde fluorescente para la inactivación del receptor de dopamina D2. / CSIC

Un estudio liderado por científicos del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y el Centro de Investigación Biomédica en Red sobre Enfermedades Neurodegenerativas (CIBERNED), en colaboración con la Universidad Pablo de Olavide (UPO), muestra que es imprescindible la presencia del receptor dopaminérgico D2 en las neuronas del hipocampo para que la dopamina –uno de los principales neurotransmisores cerebrales– pueda modular los cambios sinápticos responsables de la adquisición y la consolidación de la memoria.

La memoria es una función cognitiva que se define como el proceso de codificar, almacenar y recuperar información. En el ser humano se distinguen diferentes tipos de memoria: la memoria asociativa y la espacial.

Combinando el uso de un modelo genético de ausencia del receptor D2 con estrategias de manipulación genética, los investigadores han comprobado que la falta de este receptor reduce la plasticidad sináptica en el hipocampo

La primera permite recuperar información almacenada en el cerebro ante un estímulo que previamente ha sido asociado con dicha información, lo que favorece respuestas optimizadas basadas en la experiencia previa. Por su parte, la memoria espacial, a través de la que se registra información sobre el entorno, facilita la interacción con el mundo que nos rodea.

En la adquisición y la consolidación de la memoria está implicado el hipocampo mediante cambios plásticos en las sinapsis neuronales que almacenan la información recibida de otros núcleos y del exterior.

“Hasta el momento se sabía que la dopamina era capaz de modular estos cambios, aunque se desconocían los mecanismos neuronales involucrados. En trabajos previos de laboratorio se había demostrado la importancia del receptor D1 en la memoria espacial y la plasticidad sináptica, pero quedaba por desvelar la implicación del receptor D2”, señala Rosario Moratalla, investigadora en el Instituto Cajal.

Combinando el uso de un modelo genético de ausencia del receptor D2 con estrategias de manipulación genética, los investigadores han comprobado que la falta de este receptor reduce la plasticidad sináptica en el hipocampo. El trabajo se publica en la revista Cerebral Cortex.

Referencia:

I. Espadas, O. Ortiz, P. García-Sanz, A. Sanz-Magro, S. Alberquilla, O. Solis, J.M. Delgado-García, A. Gruart, R. Moratalla. ‘Dopamine D2R is Required for Hippocampal-dependent Memory and Plasticity at the CA3-CA1 Synapse’. Cerebral Cortex. DOI: 10.1093/cercor/bhaa354

Fuente:
CSIC
Derechos: Creative Commons.
Artículos relacionados
Investigadores españoles ‘ponen cara’ a unas proteínas implicadas en cáncer y alzhéimer

Los expertos han sido capaces de visualizar, con detalle atómico, la estructura de un miembro de la familia de las proteínas HAT. Los resultados facilitarán el diseño de fármacos contra varias enfermedades prevalentes.

Descubren dos proteínas esenciales para el metabolismo del corazón de los recién nacidos

Estas moléculas, denominadas p38γ p38δ, podrían estar detrás de algunas de las enfermedades congénitas de origen cardiometabólico cuya causa se desconoce en la actualidad. El trabajo sugiere que una dieta rica en ácidos grasos podría ser un tratamiento válido para tratar este tipo de enfermedades.