A diferencia de la migración urbana tradicional, donde las personas se mudan a las ciudades para disfrutar de una mayor cantidad de servicios y prestaciones, este fenómeno representa cómo la sociedad empieza a desplazarse a zonas menos expuestas al cambio climático, las olas de calor y los fenómenos meteorológicos extremos.
El calor extremo hace que las ciudades sean menos habitables y redefine quién puede permitirse el lujo vivir en un sitio u otro. Un nuevo estudio de la Universitat Autònoma de Barcelona realizado en esta provincia catalana expone que las zonas más vulnerables a la gentrificación climática son las periferias de su capital.
El proyecto científico, denominado Climate Justice Ready, ha desarrollado un índice urbano de vulnerabilidad climática con datos de la metrópolis calle a calle en 36 municipios. Esta plataforma, ya publicada, es la primera en analizar estas variables con datos de sección censal.
En ella, se pone a disposición de los ciudadanos decenas de indicadores ambientales como la exposición al calor, la presencia de espacios verdes, equipamientos públicos y el grado de vulnerabilidad social. Cualquier asociación de vecinos, técnico municipal o ciudadano puede entrar, buscar su barrio y ver cómo se sitúa respecto a los demás; algo que hasta ahora requería de múltiples fuentes administrativas.

Debido a la subida de los precios inmobiliarios muchas personas tendrán que marcharse a zonas más asequibles

Según explica a SINC la colíder del estudio e investigadora de la universidad catalana, Isabelle Anguelovski, con esta herramienta no se busca analizar quién es más vulnerable al cambio climático, a las olas de calor o a las inundaciones, sino, más bien, quién está en riesgo de ser expulsado porque su barrio se está revalorizando.
“Debido a la subida de los precios inmobiliarios, muchas personas tendrán que marcharse a zonas más asequibles, y que por desgracia suelen ser menos verdes o expuestas a los efectos del cambio climático”, cuenta la experta.
Los resultados del trabajo, publicados en Journal of City Climate and Economy, apuntan a una realidad inesperada para las investigadoras, ya que las zonas más vulnerables a la gentrificación no son los centros urbanos, donde por tradición se han visto estos procesos, sino la periferia metropolitana. Esto se debe a que son municipios más verdes, menos densos, bien conectados y alejados de la especulación comercial y turística.
Por ese conjunto de factores, la periferia podría convertirse en el nuevo destino de quienes huyen del calor y los elevados precios del centro. Sin políticas que lo anticipen, las investigadoras creen que se reproducirán las mismas desigualdades que en los núcleos urbanos.

Las periferias son zonas con más espacios verdes, acceso a bosques y características residenciales más atractivas por contar con pisos más espaciosos y de mayor calidad arquitectónica

Asimismo, el trabajo expone que los municipios más vulnerables a la gentrificación climática son Badia del Vallès, Valldoreix en Sant Cugat del Vallès, Sant Adrià de Besòs, Castelldefels o algunas áreas de Sant Boi de Llobregat o Torrelles de Llobregat.
“Las periferias son zonas con más espacios verdes, acceso a bosques y características residenciales más atractivas por contar con pisos más espaciosos y de mayor calidad arquitectónica”, afirma Anguelovski. “A diferencia de la gentrificación tradicional, aquí no se mide la proximidad al centro, los servicios y la atractividad, sino la calidad ambiental”, precisa la experta.
Mapa de exposición a la gentrificación climática. / UAB
El proyecto expone que los elevados precios de Barcelona desplazan la demanda hacia los municipios cercanos al área metropolitana y sugiere que existe una variable que puede agudizar todavía más ese proceso: la adaptación a impactos climáticos como el calor o las inundaciones.
La gentrificación climática describe el proceso por el cual la inversión de los municipios en la creación de infraestructuras de adaptación al calor, como las zonas verdes o la rehabilitación de cursos de agua, zonas del litoral o edificios, puede encarecer los barrios y desplazar a la población vulnerable.
Este fenómeno ya se ha visto en ciudades como Boston o Miami y este proyecto es uno de los primeros en analizarlo de forma sistemática en el contexto mediterráneo.
“Es importante pensar que, a medida que el cambio climático nos traiga olas de calor más largas e intensas, las prioridades de la población pueden cambiar. Y zonas donde hasta ahora no se ha hablado de gentrificación pueden resultar muy atractivas desde un punto de vista ambiental y de confort térmico”, explica la coautora del trabajo e investigadora en la misma universidad, Amalia Calderón-Argelich.
“El problema es que esto pueda ocurrir en municipios que no estén preparados para gestionar todo lo que puede implicar en cuanto a desigualdades sociales y desplazamiento”, concluye.
Referencia:
Calderón - Argelich. A. et al. Co-Mapping Vulnerability to Climate Gentrification in the Context of Urban Heat: A Participatory Index at the Metropolitan Scale. Journal of City Climate and Economy 2026.