Si estás registrado

No podrás conectarte si excedes diez intentos fallidos.

Si todavía no estás registrado

La Agencia SINC ofrece servicios diferentes dependiendo de tu perfil.

Selecciona el tuyo:

Periodistas Instituciones
Si estás registrado

No podrás conectarte si excedes diez intentos fallidos.

Si todavía no estás registrado

La Agencia SINC ofrece servicios diferentes dependiendo de tu perfil.

Selecciona el tuyo:

Periodistas Instituciones
Salud pública
Sustituye a la anterior codificación, CIE-10, publicada hace 28 años

La OMS publica la nueva Clasificación Internacional de Enfermedades

Para catalogar patologías y trastornos, la Organización Mundial de la Salud usa desde hace años la llamada Clasificación Internacional de Enfermedades. Compuesta por miles de códigos, se utiliza para hacer seguimiento de las tendencias sanitarias, planificar la prestación de servicios y adoptar decisiones sobre la financiación de los sistemas de salud. Hoy se publica la nueva versión actualizada: CIE-11.

Esta clasificación es la base para identificar tendencias y estadísticas sanitarias en todo el mundo. / Pixabay

La Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE) tiene como objetivo codificar las diferentes afecciones comparando y compartiendo datos de manera consistente y estándar entre hospitales, regiones y países en distintos períodos de tiempo.

Publicada por la Organización Mundial de la Salud (OMS), esta clasificación permite la conversión de los términos diagnósticos desde palabras a códigos alfanuméricos para facilitar su almacenamiento y examen: contiene alrededor de 55.000 códigos únicos para lesiones, enfermedades y causas de muerte.

Esta nueva clasificación contiene alrededor de 55.000 códigos únicos para lesiones, enfermedades y causas de muerte

“La CIE nos permite entender lo que hace que las personas se enfermen y mueran, y tomar medidas para prevenir el sufrimiento y salva vidas”, ha explicado Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS.

La CIE se traduce a 43 idiomas y su anterior versión, publicada hace 28 años, ha sido utilizada en más de 120 países. Hoy se ha hecho pública la undécima versión, llamada CIE-11, que lleva más de una década en desarrollo.

Para los expertos, es importante porque proporciona un lenguaje común para informar y controlar las enfermedades. Además, es utilizada por las aseguradoras de salud cuyos reembolsos dependen de su codificación; los gerentes de programas nacionales de salud y especialistas que analizan la salud global y determinan la asignación de recursos.

Sin embargo, no será hasta mayo de 2019 cuando se presente en la Asamblea Mundial de la Salud para su adopción por los estados miembros, y entrará en vigor el 1 de enero de 2022. El lanzamiento previo esta semana permitirá a los países planificar cómo usar la nueva versión y capacitar a los profesionales de la salud.

Visión actualizada de los patrones de enfermedad

La nueva CIE-11 incorpora los últimos avances en medicina. Por ejemplo, los códigos relacionados con la resistencia a los antimicrobianos están más en línea con el Sistema Mundial de Vigilancia de la Resistencia a los Antimicrobianos (GLASS, por sus siglas en inglés).

Incluye nuevos capítulos, como uno sobre medicina tradicional y otro sobre salud sexual

Además, es capaz de capturar mejor los datos relativos a la seguridad en la atención médica, lo que significa que las situaciones innecesarias que pueden dañar la salud –como flujos de trabajo inseguros en hospitales– se pueden identificar y reducir.

Asimismo, la nueva CIE incluye nuevos capítulos. Por ejemplo, uno sobre medicina tradicional, usada por millones de personas en todo el mundo; y otro sobre salud sexual, que reúne condiciones que previamente se categorizaron de otras maneras (como la incongruencia de género, que anteriormente se encontraba en salud mental) o se describieron de forma distinta (como el trastorno de juego, que se ha agregado a la sección sobre trastornos adictivos).

Un principio clave en esta revisión fue simplificar la estructura de codificación para que los profesionales registren más fácilmente las condiciones. “La ICE es una piedra angular de la información de salud y su nueva versión ofrecerá una visión actualizada de los patrones de la enfermedad”, concluye Lubna Alansari, directora general adjunta de la OMS para Métricas y Mediciones de Salud.

Fuente: OMS
Derechos: Creative Commons
Artículos relacionados
Alt de la imagen
Por qué comer pescado reduce el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares

Una dieta rica en pescado o elevada en omega 3 modula la concentración de los lípidos transportados hacia las células, lo que reduce las probabilidades de que se forme arteriosclerosis, es decir, endurecimiento de las arterias. Así concluye un estudio con más de 26.000 mujeres, el más exhaustivo realizado hasta el momento.

Alt de la imagen
El 80 % de los sanitarios tiene síntomas de ansiedad por su trabajo ante la COVID-19

Una investigación realizada por la Universidad Complutense de Madrid muestra cómo el 79,5 % de los sanitarios sufren ansiedad y el 40 % se siente emocionalmente agotado tras la primera oleada de atención hospitalaria por COVID-19. Los autores recomiendan una rápida atención psicológica para proteger su salud ante la llegada de posibles rebrotes.