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Las conclusiones aparecen en la revista Quality of Life Research

La pérdida de la agudeza visual en mayores es cada día más común y afecta más a las mujeres

Investigadores españoles han presentado un estudio de población en la provincia de Cuenca que valora el impacto de los trastornos visuales en la calidad de vida. La prevalencia del deterioro visual es la más alta publicada hasta la fecha.

El incremento de los trastornos de la visión con la edad y sus posibles consecuencias (caídas, rotura de cadera e incluso la muerte) ha sido estudiado en numerosas ocasiones. Ahora, investigadores españoles han publicado un artículo sobre la relación entre la pérdida de la agudeza visual en personas mayores y la calidad de vida.

El estudio, que aparece en el último número de la revista Quality of Life Research, engloba una muestra poblacional de 1.155 sujetos pertenecientes a tres zonas de la provincia de Cuenca, dos rurales y una urbana.
Para medir el impacto del deterioro visual en la calidad de vida, los investigadores realizaron un cuestionario cuantitativo para medir ocho variables a cada sujeto: el índice de la función visual, la agudeza visual, la deficiencia visual y la ceguera, los daños de la córnea, la opacidad de las lentes, el índice de glaucoma, la retinopatía diabética y la degeneración macular ligada a la edad.

El índice más alto de trastorno visual

Tal y como explicó a SINC Vicente Martínez-Vizcaíno, codirector del Centro de Estudios Sociosanitarios de la Universidad de Castilla-La Mancha, y uno de los autores del trabajo, “la prevalencia del trastorno de la agudeza visual en mayores de 64 años en la provincia de Cuenca (y presumiblemente en España) es la más alta publicada hasta el momento”.

Además, el estudio concluye que “el deterioro en la calidad de vida es más alto cuanto más severo es el grado de la patología que ocasiona el déficit de agudeza visual (con la excepción del glaucoma)”. En relación con el impacto del deterioro visual, éste es “mucho mayor en mujeres, cuyo impacto es superior al de la artritis, el asma, la diabetes e incluso los accidentes cerebrovasculares”, afirmó el científico.

Esta misma investigación produjo previamente otra publicación en la que se estimaba la incidencia de cataratas sin tratamiento e intervenidas quirúrgicamente. El trabajo subrayaba ya la alta proporción de personas mayores de 64 años que fueron intervenidas, así como el papel que la obesidad como factor de riesgo de catarata en los mayores.

Referencia bibliográfica:

J.J. Navarro Esteban, M. Solera Martínez, P. García Navalón, O. Piñar Serrano, J.R. Cerrillo Patiño, M.E. Calle Purón, V. Martínez-Vizcaíno, “La discapacidad visual y la calidad de vida: diferencias de género en la población mayor de Cuenca, España”, Quality of Life Research; 17 (1): 37-45 Feb. 2008

Fuente: SINC
Derechos: Creative Commons
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