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La proteína NBS1 es un factor crítico para impulsar la actividad funcional en los macrófagos

La proteína NBS1 participa en la reparación de los daños del ADN. Además, tal y como afirma un nuevo estudio en el que participa la Universidad de Barcelona, es un factor crítico para impulsar la actividad funcional en los macrófagos. La proteína estudiada también tiene implicaciones en los efectos observados en pacientes con el síndrome de Nijmegen y en otros trastornos relacionados.

Miembros del Grupo de Investigación Consolidado de Biología del Macrófago. /

La proteína NBS1, que tiene un papel clave en la reparación de los daños del ADN, es también un factor crítico para impulsar la actividad funcional en los macrófagos. Así lo revela un artículo publicado en la revista Blood por un equipo de expertos de la Facultad de Biología de la UB, el Parque Científico de Barcelona (PCB) y el Instituto de Investigación Biomédica (IRB Barcelona).

La molécula estudiada también tiene implicaciones en los efectos observados en pacientes con el síndrome de Nijmegen —una enfermedad rara de base genética que causa inmunodeficiencia, cáncer y retrasos en el desarrollo—, así como en otros trastornos relacionados.

La proteína NBS1, que tiene un papel clave en la reparación de los daños del ADN

La proteína NBS1 (Nijmegen breakage syndrome 1) es un componente del complejo MRE11 que interviene en la señalización celular y la reparación del ADN de doble cadena. En el nuevo trabajo, el equipo ha examinado la función de NBS1 en la actividad funcional de los macrófagos, unas células del sistema inmunitario capaces de producir grandes cantidades de especies reactivas de oxígeno que pueden causar lesiones del ADN.

La investigación se ha llevado a cabo con un modelo de ratón genoanulado (knockout) modificado genéticamente para que no exprese correctamente el gen que codifica la proteína NBS1.

Según los resultados, cuando se activan los macrófagos con estímulos proinflamatorios (IFN-γ o LPS), la ausencia de NBS1 hace que se produzcan roturas en el ADN. Así pues, en los ratones genoanulados, los macrófagos proliferan menos, y hay un retraso en su diferenciación y un aumento de la senescencia. Además, estas células muestran mayor expresión de citocinas proinflamatorias, unas moléculas que favorecen procesos y patologías de perfil autoinmunitario en los modelos in vivo de procesos inflamatorios.

Para los autores, el trabajo abre nuevas perspectivas para conocer el papel de los macrófagos en la inmunodeficiencia severa de los pacientes afectados por el síndrome de Nijmegen o patologías similares que comprometen la salud.

Referencia bibliográfica:

Selma Pereira Lopes, Juan Tur, Juan Antonio Calatayud Subias, Jorge Lloberas, Antonio Celada y Travis H. Stracker. NBS1 is required for macrophage homeostasis and functional activity in mice. Blood

Fuente: UNIVERSIDAD DE BARCELONA
Derechos: Creative Commons
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