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Las ‘frases’ de los monos y los humanos siguen las mismas reglas

Las geladas, unos simios que viven en Etiopía, destacan por su capacidad de sostener una conversación con sus semejantes a partir de rápidas modulaciones del tono y volumen de la voz. Un nuevo estudio con participación española revela que el patrón de las secuencias vocales de los machos es común a muchas lenguas humanas: cuanto más larga es la secuencia, más cortos son los sonidos que la forman.

Las geladas macho producen secuencias largas de hasta 25 llamadas formadas por seis tipos diferentes. / Morgan Gustison

En el lenguaje humano, la ley de Menzerath afirma que cuanto más grande es el todo, menores son sus partes. Así, por ejemplo, las palabras más largas tienden a estar formadas por sílabas más cortas y los sintagmas más largos tienden a estar compuestos de palabras más cortas. La ley recibe el nombre de Paul Menzerath, un lingüista eslovaco cuyas ideas han sido la semilla para décadas de investigación en lingüística cuantitativa.

El estudio revela similitudes entre el sistema de comunicación de las geladas con el del humano

Aunque esta ley se cumple en la gran mayoría de lenguas humanas, hasta ahora no se había comprobado su existencia en ninguna otra especie animal. Un equipo internacional de científicos, con participación de la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC), ha verificado la ley en las geladas (Theropithecus gelada), una especie de primate etíope en la que los machos producen secuencias largas de hasta 25 llamadas formadas por seis tipos diferentes.

El estudio, publicado ahora en la revista PNAS, revela similitudes entre el sistema de comunicación de las geladas con el del humano. Según los investigadores, las largas y complejas secuencias vocales de las geladas siguen un patrón que se observa en muchas lenguas humanas: cuanto más larga es la secuencia en conjunto, más cortos son los sonidos que la forman.

Para llegar a estas conclusiones, los científicos, liderados por Morgan Gustison de la Universidad de Michigan (EE UU) y Stuart Semple de la Universidad de Roehampton (Reino Unido), analizaron 1.065 secuencias vocales –compuestas de 4.747 llamadas individuales– grabadas a partir de 57 machos del área Sankaber del Parque Nacional de las Montañas Simien en Etiopía.

Llamadas cortas y largas

“De acuerdo con la ley de Menzerath, encontramos una relación negativa entre la longitud de la secuencia en número de llamadas y la duración promedio de las llamadas que la constituyen. Las llamadas no variaron en longitud según su posición en la secuencia vocal”, afirma a Sinc Ramón Ferrer-i-Cancho, uno de los autores del trabajo e investigador del departamento de Ciencias de la Computación de la UPC.

El aspecto que más sorprendió al equipo investigador fue que la longitud de las primeras llamadas de la secuencia estaba estrechamente relacionada con la extensión de la secuencia. “En otras palabras, las secuencias empezaron con llamadas de la longitud adecuada para cada una: las secuencias cortas empezaron con llamadas largas, y las secuencias largas empezaron con llamadas cortas”, explica el científico español.

Las largas y complejas secuencias vocales de las geladas siguen un patrón que se observa en muchas lenguas humanas. / Noah Snyder-Mackler

Este fenómeno aparece en la comunicación humana bajo restricciones de espacio, como en Twitter

Leyes recurrentes en la naturaleza

El estudio también incluye un modelo teórico que podría dar respuesta a por qué estas leyes aparecen de forma recurrente en la naturaleza. Así, los autores apoyan matemáticamente la idea de que la ley de Menzerath refleja ‘compresión’ –un principio del campo de la teoría de la información relacionado con la minimización de la longitud esperada de un código–.

“La compresión proporciona una manera de mejorar la eficiencia de un sistema de codificación, y se aplica para ahorrar espacio o memoria en muchos sistemas creados por el hombre, como imágenes o vídeos digitales, y en almacenamiento de datos en general”, subraya Ferrer-i-Cancho. Este principio también aparece de forma espontánea en la comunicación humana bajo restricciones de espacio. “Twitter es un claro ejemplo”, añade.

Los investigadores señalan que, al margen de su trabajo, se han encontrado patrones consistentes con la ley de Menzerath en un abanico de niveles biológicos, en genes, genomas y proteínas. “Por ello, los hallazgos podrían tener implicaciones profundas sobre nuestra comprensión de los sistemas biológicos en un sentido más amplio, de moléculas a comportamiento animal, hasta llegar al lenguaje humano”, concluye el científico de la UPC.

Referencia bibliográfica:

Gustison, Semple, Ferrer-i-Cancho y Bergmann (2016). “Gelada vocal sequences follow Menzerath’s linguistic law”. Proceedings of the National Academy of Sciences 18 de abril de 2016.

Fuente: SINC
Derechos: Creative Commons
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