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Los dinosaurios de Ariño vivieron en un clima subtropical-tropical en una ciénaga de agua dulce

Un estudio liderado por la Fundación Dinópolis ha realizado un estudio en el yacimiento de Ariño (Teruel) sobre la flora fósil de este lugar. Hasta el momento se han registrado unas 24 especies de esporas y 24 especies de granos de polen muy bien conservados. Gracias a esta información se puede determinar que este lugar se formó en un lago de agua dulce con influencia marina, es decir, próximo a la costa.

Yacimiento de lignitos de Santa María de Ariño . Foto: Fundación Dinópolis

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Los estudios paleontológicos del yacimiento de la mina de lignito de Santa María de Ariño del Grupo SAMCA de Ariño y liderado por la Fundación Dinópolis, se han centrado en los restos de flora fósil de este yacimiento que han aparecido hasta el momento como son, los fragmentos de troncos y hojas, ámbar, esporas y granos de polen.

Gracias a dichos restos fósiles hallados en este relevante afloramiento turolense, los científicos han llegado a la conclusión de que los dinosaurios y vertebrados de dicha zona, vivieron en un clima subtropical a tropical en una ciénaga de agua dulce muy próxima al mar de entre 110-113 millones de años de antigüedad.

El trabajo sobre dicha investigación paleontológica, se ha publicado en la prestigiosa revista Historical Biology y ha sido llevado a cabo por un equipo internacional formado por diferentes instituciones: el Instituto de Geología de la Universidad Nacional Autónoma de México, el Departamento de Ciencias de la Tierra de la Universidad de Zaragoza, el Museo de Historia Natural de Paris, la Facultad de Ciencias del Mar de la Universidad de Vigo, y por la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis (FCPTD).

La capa de Ariño es un yacimiento excepcional que contiene gran cantidad de restos articulados de vertebrados, representando un ecosistema de hace 110-113 millones de años

Un yacimiento excepcional

Cabe destacar, que la capa de Ariño es un yacimiento excepcional que contiene gran cantidad de restos articulados de vertebrados, representando un ecosistema de hace 110-113 millones de años. En este yacimiento hasta la fecha ya se han definido varias especies nuevas, como son dos dinosaurios: Proa valdearinnoensis y Europelta carbonensis; dos cocodrilos Hulkepholis plotos y Anteophthalmosuchus escuchae y tres nuevas especies de ostrácodos (organismos invertebrados de dimensiones milimétricas o menores) como son Rosacythere denticulata, Theriosynoecum escuchaensis y Theriosynoecumarinnoensis.

Además, se están estudiando numerosos restos de tortugas, peces y bivalvos.

Las plantas y el ambiente

Hasta el momento, cabe resaltar que se han registrado unas 24 especies de esporas y 24 especies de granos de polen que se encuentran muy bien conservados. De hecho, gracias a la información que se ha podido obtener tras el estudio de dichos restos fósiles, se ha podido determinar que este yacimiento se formó en un lago de agua dulce con influencia marina, es decir próximo a la costa.

En los alrededores de este lago proliferaban las algas y helechos, que son plantas productoras de esporas, que pertenecerían a la familia Schizaeaceae y que son indicadoras de clima tropical o subtropical, así como gran variedad de gimnospermas (plantas sin flor con semillas descubiertas, p.ej. pino actual) y angiospermas (plantas con flor con semillas cubiertas).

Un dato interesante es que la presencia de troncos de madera quemados indica que había incendios a nivel regional, y que probablemente, como sucede hoy en día en Australia, existían plantas que necesitaban quemarse al menos parcialmente para después poder reproducirse.

Referencia bibliográfica:

Villanueva-Amadoz, U., Miguel Sender, L., Alcalá, L., Pons, D., Royo-Torres, R. y Diez J.B. 2014. Palaeoenvironmental inferences on the basis of flora remains from the Albian bonebed layer (Escucha Formation) of Santa María Mine of Ariño (Teruel, Spain). Historical Biology.

Fuente: Fundación Dinópolis
Derechos: Creative Commons

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