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Los reptiles prehistóricos marinos regulaban la temperatura de su cuerpo para cazar y nadar mejor

Así lo confirma un equipo internacional de científicos en el artículo que publican esta semana en Science. Los investigadores se centraron en tres tipos de reptiles depredadores que vivieron hace entre 251 y 65 millones de años. Los resultados del análisis indican que, contrariamente a los reptiles modernos que tienen sangre fría, algunos reptiles prehistóricos eran homeotérmicos, es decir que variaban su temperatura para “conquistar” nuevas áreas del mar.

Diente de reptil Prognathodon. Foto: Christophe Lecuyer.

Algunos de los reptiles gigantes que dominaron la cadena alimenticia marina durante la época de los dinosaurios podrían haber sido capaces de controlar las temperaturas de sus propios cuerpos. Para comprobarlo, el equipo de científicos franceses y daneses analizaron tres reptiles nadadores ya extintos, principales depredadores de los océanos hace más de 65 millones de años: ictiosaurios, plesiosaurios y mosasaurios.

Los investigadores exploraron el régimen metabólico de los restos fósiles de los tres reptiles prehistóricos y calcularon las composiciones de isótopos estables de oxígeno de su esmalte dental, y los compararon con los peces que vivieron en los mismos entornos.

“La composición isotópica del oxígeno del fosfato de los vertebrados depende de la temperatura corporal y de la composición del agua ingerida. Si los reptiles marinos y los peces vivieron en la misma masa de agua, las diferencias de composición isotópica van a reflejar sus diferencias de temperatura corporal”, explica a SINC Christophe Lecuyer, uno de los autores del estudio e investigador en la Universidad de Lyon 1 (Francia).

Los resultados del estudio, que se publica ahora en Science, demuestran que los ictiosaurios y plesiosaurios regulaban su temperatura corporal “independientemente de la del agua de mar que oscilaba entre 12-2ºC (clima temperado frío) y 36-2ºC (tropical)”, recalca Lecuyer.

Mejorar movimientos y energía

La capacidad de regular la temperatura corporal permitió a los reptiles “conquistar nuevos entornos marinos a altas latitudes donde las temperatura eran más débiles”, afirma el investigador francés. Según el experto, esta característica también les proporcionó “reservas energéticas importantes para ser depredadores eficaces”. Las tasas metabólicas altas les ayudó en la depredación, el buceo profundo, y el nado rápido a largas distancias.

Sin embargo, los análisis de los investigadores indican que los mosasaurios parecían “regular peor su temperatura corporal, y eran más débiles en aguas más frías”. Los datos para estos reptiles, que cazaban mediante emboscada, son por tanto más ambiguos, pero el equipo de investigación mantiene la idea de que podían controlar su temperatura corporal “hasta cierto grado”.

En la actualidad, la mayoría de los reptiles son de sangre fría, pero algunos de los principales depredadores modernos de los océanos, como el atún y el pez espada, son homeotérmicos, es decir que son capaces de mantener sus temperaturas corporales a una temperatura constante pese a las temperaturas ambientales cambiantes.

Ya en esa época existían reptiles de sangre fría como las tortugas y los crocodilos, pero “sólo compartían hábitat con los reptiles homeotérmicos a bajas latitudes”. Todos los grandes reptiles marinos estudiados han desaparecido a lo largo de la era Mesozoica, pero “se desconocen las razones de su extinción”, confirma a SINC el autor principal.

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Referencia bibliográfica:

Aurélien Bernard, Christophe Lécuyer, Peggy Vincent, Romain Amiot, Nathalie Bardet, Eric Buffetaut, Gilles Cuny, François Fourel, François Martineau, Jean-Michel Mazin, Abel Prieur. “Regulation of Body Temperature by Some Mesozoic Marine Reptiles” Science vol 328, 11 de junio de 2010.

Fuente: SINC
Derechos: Creative Commons
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