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Dos estudios americanos y uno español logran una alta respuesta en monos

Nuevos modelos animales consiguen una alta eficacia en la protección frente al virus del sida

Cuando los ensayos en personas de la vacuna del VIH parecen estancados, la comunidad científica pone su punto de mira en los estudios en animales. En la segunda jornada del Aids Vaccine 2013 se han presentado los últimos resultados obtenidos en primates no humanos cuya eficacia aumenta la esperanza de encontrar un día una vacuna eficaz.

Macaco / Alexandre Pedron

Ya en 2009, expertos de la Universidad Rockefeller en EE UU consiguieron desarrollar el primer modelo animal del virus del sida con la alteración de un único gen en el subtipo 1. Esta versión humana infectaba a un tipo de macaco, un logro que no se había conseguido hasta el momento y que supuso un modelo único para analizar posibles vacunas.

Desde entonces, los investigadores no han cesado de desarrollar modelos animales para estudiar su eficacia en las personas, preservando con ello su seguridad en los distintos intentos por conseguir una inmunización eficaz.

En la segunda jornada del congreso internacional del sida Aids Vaccine 2013, que se celebra estos días en Barcelona, se han presentado los últimos resultados obtenidos con diferentes modelos animales que auguran un impulso para la infructuosa –al menos de momento– búsqueda de la vacuna contra el sida.

Los últimos resultados en modelos animales auguran un impulso para la búsqueda de la vacuna contra el sida

Los estudios más prometedores están liderados por dos grupos de investigación de Norteamérica, de la Universidad de Salud y Ciencia de Oregón (EE UU) y de la Universidad de Toronto (Canadá); y uno español, del Instituto de Investigación del Sida IrsiCaixa, dentro del programa HIVACAT.

De hecho, tras el éxito alcanzado en su trabajo con monos –datos que conocieron el pasado viernes y que todavía no han sido publicados en ninguna revista científica–, la institución catalana se plantea la producción de la vacuna en febrero de 2014 para iniciarla en humanos.

“Hemos visto que se inducía una respuesta en el total de nuestra muestra y pensamos que tenemos algo más satisfactorio que otros candidatos. Estamos muy contentos porque esto nos deja adelantar la producción de la vacuna en humanos”, ha explicado a SINC Christian Brander, director científico de HIVACAT y copresidente del congreso.

La vacuna del grupo español contiene el inmunógeno HIVACAT-t, desarrollado y presentado en 2012 por el mismo grupo de investigación. El modelo fue probado primero en ratones y este mismo año se inició el estudio en monos.

“Lo que tiene de especial esta vacuna es que la hemos basado en datos previos de personas con VIH que controlan la infección (elite controller). Durante mucho tiempo hemos estado seleccionando esa secuencia final que primero dio una respuesta muy amplia en ratones y ahora en monos”, comenta a SINC Beatriz Mothe, investigadora en el programa y médico en el Hospital Germans Trias de Badalona.

Aunque los resultados son muy preliminares, porque vienen tras solo dos de las tres vacunas planificadas, se ha obtenido una respuesta del 100% de la muestra –compuesta por solo cuatro macacos–. “Hemos visto que se expresa incluso en la genética del animal. Es una buena noticia pero hay que esperar a hacer análisis detallados después de la tercera dosis y ver si las respuestas son funcionales”, añade Mothe.

IrsiCaixa ha presentado un trabajo preliminar, aún no publicado, sobre una vacuna que induce respuesta en el total de una muestra de cuatro monos

Los expertos creen que podría ayudar a desarrollar una vacuna terapéutica –para que las personas infectadas pudieran dejar la medicación–, e incluso combinarla con otras vacunas que produzcan anticuerpos en el contexto de una vacuna preventiva.

Pero para llegar al ensayo fase I con humanos, que más o menos se espera que cuente con 30 personas, todavía quedan meses hasta que se apruebe el proceso de regulación y se pueda inyectar en voluntarios VIH negativo para comprobar su seguridad –algo que tardará alrededor de un año–. A partir de ahí, la siguiente prueba sería en pacientes infectados con el virus.

Más trabajos esperanzadores

El estudio catalán no ha sido el único presentado hoy en el congreso. El trabajo de Louis Picker, de la Universidad de Salud y Ciencia de Oregón (EE UU), sobre el desarrollo preclínico de vectores de citomegalovirus (CMV) ha calado con mucho optimismo en la reunión.

Esta candidata a vacuna emplea como vector un CMV, común en el 80%-90% de la población y que ya se sabía que era capaz de inducir una respuesta inmunitaria duradera tras la inmunización. Así, después de modificar genéticamente este vector, los expertos observaron que era capaz de destruir las células infectadas por el virus de inmunodeficiencia en simios (VIS).

“Los resultados fueron muy positivos, ya que en la mitad de los monos se pudo controlar el virus por debajo de su límite de detección”, ha contado en la rueda de prensa Picker, principal autor de este estudio.

Picket ha añadido también que en otra investigación realizada en monos en la que utilizaron el CMV como vector en una vacuna contra la tuberculosis pulmonar, los resultados ofrecieron una mayor protección a la obtenida con la vacuna utilizada hasta el momento (BCG).

Por su parte, Christian Brander subraya que “se trata de un avance enorme, ya que indica que aunque los animales todavía se infecten, se puede inducir una respuesta de control del virus como en los mejores elite controllers. Si se pudiera trasladar al sistema humano sería bestial, porque significaría que la mitad de las personas no transmitirían el virus”.

“Estos datos tan fuertes en animales pueden facilitar el ingreso de dinero para probar las mismas estrategias en humanos”, dice Brander

También ha expuesto sus últimos hallazgos Kelly MacDonald, de la Universidad de Toronto (Canadá), que ha utilizado la misma familia de virus que Picker y cuyo trabajo en macacos ha demostrado que “un tercio de los animales que fueron vacunados revelaron un nivel de virus significativamente indetectable, lo que sugiere que deberíamos ir en esta dirección para la vacuna en humanos”, ha subrayado en la rueda de prensa la propia investigadora.

Pero ¿son los modelos animales la mejor esperanza para reavivar la investigación de la vacuna del sida? El copresidente del congreso tiene claro que los datos en monos son claves para continuar la lucha.

“Estos estudios nos dicen que estamos un paso más cerca”, concluye Brander, quien apunta que “estos datos tan fuertes en animales pueden además facilitar el ingreso de dinero para probar las mismas estrategias en humanos”.

Imagen: Alexandre Pedron

Fuente: SINC
Derechos: Creative Commons
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