La detección tardía, la deforestación, las guerras y los movimientos transfronterizos son algunas de las causas del brote de ébola que se ha producido en República Democrática del Congo y Uganda y que ya ha sido declarado emergencia de salud pública de importancia internacional.
Algunas personas infectadas con hantavirus solo presentan una infección leve, pero otras terminan en cuidados intensivos. El secreto detrás de esta diferencia está en el ADN, en concreto, en los factores genéticos que controlan la respuesta inmunitaria.
Tras la muerte de un pasajero de 92 años, 1 700 personas han sido confinadas en un crucero en el puerto de Burdeos. Todo apunta a que se trata de un caso de norovirus, la principal causa de gastroenteritis aguda en el mundo.
Los pasajeros españoles del crucero donde se ha producido el brote estarán en cuarentena durante seis semanas. Esta cifra coincide con las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud y la evidencia científica de brotes anteriores.
Los resultados preliminares confirman que el brote pertenece a la estirpe de los virus Andes, un tipo de hantavirus endémico de América del Sur. Varios especialistas responden a las principales dudas sobre esta variante.
El Ministerio de Sanidad ha informado del positivo provisional de uno de los españoles que se encuentra en el Hospital Gómez Ulla de Madrid. Presenta síntomas, pero se encuentra estable, y ha sido ya trasladado a la Unidad de Aislamiento y Tratamiento de Alto Nivel (Uatan) del centro.
El análisis genético del patógeno detectado en un paciente suizo confirma que se trata de una cepa estable, la de los Andes, similar a la que causó el brote de 2018 en Argentina. Por ahora se descartan mutaciones inusuales o híbridos virales.
Una mujer francesa y un hombre estadounidense, ambos pasajeros del MV Hondius, han dado positivo en hantavirus. Los expertos subrayan que el contagio entra dentro del comportamiento normal del virus al haber convivido en el crucero con el resto de afectados.
Los 14 españoles del crucero donde ha surgido el brote de hantavirus, todos sin síntomas, han llegado al Hospital Gómez Ulla de Madrid. Allí su salud será vigilada activamente siguiendo el protocolo aprobado por el Ministerio de Sanidad el pasado viernes.
Hay un viejo dicho popular que dice: “Si me mientes una vez, es tu culpa. Si me mientes dos, es la mía”. A primera vista parece un proverbio sobre la confianza interpersonal, pero encierra algo mucho más profundo sobre cómo funciona nuestra mente cuando ha sido golpeada por una experiencia límite.