Suscríbete al boletín semanal

Recibe cada semana los contenidos más relevantes de la actualidad científica.

Si estás registrado

No podrás conectarte si excedes diez intentos fallidos.

Si todavía no estás registrado

La Agencia SINC ofrece servicios diferentes dependiendo de tu perfil.

Selecciona el tuyo:

Periodistas Instituciones
Si estás registrado

No podrás conectarte si excedes diez intentos fallidos.

Si todavía no estás registrado

La Agencia SINC ofrece servicios diferentes dependiendo de tu perfil.

Selecciona el tuyo:

Periodistas Instituciones

Primeras evidencias culturales de los humanos modernos fuera de África

Un equipo de científicos, liderado por el Instituto Catalán de Paleoecología Humana y Evolución Social, ha identificado las primeras evidencias culturales fuera de África atribuidas a los humanos anatómicamente modernos. Se trata de un conjunto de herramientas de piedra, de una antigüedad de hasta 54.000 años, encontradas en la cueva de Kaldar (Irán). Han hallado herramientas de piedra asociadas a restos faunísticos en un nivel datado por Carbono 14 entre 36.000 y 54.000 años de antigüedad.

Industria lítica / IPHES

La reciente investigación y excavación arqueológica en la cueva de Kaldar, codirigida por un equipo iraní y español y liderada por Behrouz Bazgir y Andreu Ollé, ambos miembros del Instituto Catalán de Paleoecología Humana y Evolución Social (IPHES) han propiciado la identificación de las primeras evidencias culturales fuera de África atribuidas a los humanos anatómicamente modernos (HAM).

El hallazgo son herramientas de piedra asociadas a restos faunísticos en un nivel datado por Carbono 14 entre 36.000 y 54.000 años de antigüedad. Este hallazgo ha sido publicado recientemente en una de las revistas que se encuentran en el top ten en materia de ciencias multidisciplinarias: el Scientific Reports.

Los resultados de la datación de éste yacimiento sitúan Irán entre los primeros lugares habitados por los humanos modernos que, juntamente con los grupos de homininos levantinos, consiguieron por primera vez dispersarse desde Asia occidental hasta Europa. De esta forma, la cueva de Kaldar refuerza la posición de Irán dentro del mundo de la arqueología paleolítica en el ámbito mundial.

La cueva de Kaldar proporciona uno de los ejemplos más antiguos de la existencia del hombre moderno en esta parte del mundo

Además, la secuencia excavada recientemente en Kaldar contiene niveles más antiguos con industria musteriense, asociada generalmente a los neandertales. Esto proporciona evidencias de su sustitución por la industria baradostiana similar a la auriñaciense, la cual es exclusiva de los humanos anatómicamente modernos. Este hecho representa una ocasión única de estudiar la transición del paleolítico medio al paleolítico superior en los montes del Zagros.

La cueva de Kaldar proporciona uno de los ejemplos más antiguos de la existencia del hombre moderno en esta parte del mundo, y a su vez datos sobre cómo estas poblaciones sobrevivieron al clima y a las situaciones medioambientales paleoárticas que resultaban nuevas para ellos.

Referencia bibliográfica

Bazgir, B., Ollé, A., Tumung, L., Becerra-Valdivia, L., Douka, K., Higham, T.F.G., Made, J.v.d., Picin, A., Saladié, P., López-García, J.M., Blain, H.-A., Allué, E., Fernández-García, M., Rey-Rodríguez, I., Arceredillo, D., Bahrololoumi, F., Azimi, M., Otte, M., Carbonell, E., 2017. Understanding the emergence of modern humans and the disappearance of Neanderthals: Insights from Kaldar Cave (Khorramabad Valley, Western Iran), Scientific Reports 7, 43460. doi: 10.1038/srep43460.

Fuente: Instituto Catalán de Paleoecología Humana y Evolución Social
Derechos: Creative Commons
Artículos relacionados
Los neandertales capturaban aves en las cuevas para su consumo

El uso de antorchas y una buena visión nocturna permitió a los neandertales cazar en cuevas unas aves esquivas durante el día y de plumaje negro, conocidas como chovas. Según un nuevo estudio, el hábito de consumirlas por parte de estos homininos fue extenso y frecuente. 

Los primeros habitantes del continente europeo buscaban zonas con mucha vegetación para sobrevivir

Una investigación internacional, en la que participa la Universidad de Granada, ha obtenido nuevos datos sobre los humanos de la cuenca de Guadix-Baza durante la prehistoria. El trabajo revela que nuestros antepasados solo pudieron habitar en esta zona cuando los ecosistemas mediterráneos proporcionaron un extra de productividad.