Suscríbete al boletín semanal

Suscríbete para recibir cada semana el boletín SINC con los contenidos más relevantes y no te pierdas nada de la actualidad científica.

Suscríbete al boletín semanal
Si estás registrado

No podrás conectarte si excedes diez intentos fallidos.

Si todavía no estás registrado

La Agencia SINC ofrece servicios diferentes dependiendo de tu perfil.

Selecciona el tuyo:

Periodistas Instituciones
Si estás registrado

No podrás conectarte si excedes diez intentos fallidos.

Si todavía no estás registrado

La Agencia SINC ofrece servicios diferentes dependiendo de tu perfil.

Selecciona el tuyo:

Periodistas Instituciones
El trabajo es portada de la revista ‘The Journal of Neuroscience’

Se descubre un mecanismo esencial para el desarrollo de la corteza cerebral

El equipo que dirige el investigador del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) Óscar Marín ha descubierto el mecanismo molecular empleado por las interneuronas, uno de los dos tipos de células que componen la corteza cerebral, para distribuirse a lo largo de esta parte esencial del cerebro. Las conclusiones del estudio sugieren que estas migraciones son imprescindibles para mantener el equilibrio en la corteza cerebral.

Marín detalla las potenciales aplicaciones del hallazgo: “Conocer cómo se distribuyen las interneuronas por la corteza cerebral y cuándo no logran hacerlo de manera adecuada puede servir para desarrollar nuevos métodos de diagnóstico precoz de enfermedades relacionadas con la pérdida de equilibrio en la corteza y, eventualmente, para su tratamiento”.

Según explica el investigador del CSIC, que trabaja en el Instituto de Neurociencias (centro mixto del CSIC y la Universidad Miguel Hernández), en Sant Joan d’Alacant, los mecanismos de dispersión de las interneuronas eran totalmente desconocidos hasta el momento: “Sabíamos que se ven obligadas a migrar o viajar desde su lugar de nacimiento hasta su residencia definitiva. Lo que no sabíamos era qué les hacía recorrer esas distancias, de hasta 500 veces su propio tamaño”, apunta Marín.

Para averiguarlo, el grupo de Marín decidió analizar las rutas que utilizan las interneuronas para viajar, ya que son siempre las mismas. Como indica Marín, “una de las características más notables del desarrollo de la corteza cerebral es el perfecto control que existe sobre las distintas migraciones neuronales”.

Un tren y sus billetes

Observando las rutas, los autores descubrieron un elemento común: en todas ellas se expresaba la quimioquina Cxc112. A partir de este hallazgo y de otros experimentos, Marín y su equipo concluyeron que esta molécula promueve fuertemente la migración de las interneuronas, que se relacionan con ella gracias al receptor CXcr4.

Marín ejemplifica esta conclusión: “Cxcl12 sería el tren y Cxcr4 los billetes necesarios para cogerlo. Sin billete, no es posible coger el tren y hay que ir campo a través”. Por ello, si las interneuronas carecen de receptor Cxcr4, son incapaces de seguir los caminos habituales durante su dispersión. En otras palabras, se pierden.

“A largo plazo, este defecto en la distribución se traduce en un desajuste del balance numérico entre interneuronas y las neuronas piramidales, el otro eje de la corteza cerebral”, concluye Marín, que ha contado con la colaboración de los investigadores Guillermina López-Bendito, Juan Antonio Sánchez-Alcañiz y Ramón Pla en el desarrollo de esta investigación.

Fuente: CSIC
Derechos: Creative Commons
Artículos relacionados
Este nuevo biosensor ayuda al diagnóstico precoz de cáncer de mama

Un equipo español ha desarrollado un prototipo para detectar de forma precoz el cáncer de mama. Se trata de un dispositivo nanoporoso, sencillo de utilizar y de bajo coste, que ofrece resultados en menos de una hora.

Primer trasplante cardíaco en parada a un bebé incompatible con el donante

El hospital madrileño Gregorio Marañón ha realizado el primer trasplante del mundo de un corazón infantil en parada, y el primero en España en que el injerto cardíaco de donante en asistolia se realiza a un bebé tan pequeño.