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Un maniquí de la NASA viajará a la Luna con el nombre de Arturo Campos

Tras una votación popular, el maniquí lunar que volará a final de año en la misión no tripulada Artemis I se llamará Arturo Campos. En 1970 este ingeniero hispano ayudó a traer sanos y salvos a los tripulantes de la accidentada Apolo 13 a la Tierra.

Arturo Campos, investigador hispano de la NASA, y un maniquí lunar utilizado por la agencia espacial estadounidense. Así será el 'Comandante Moonikin Campos'. / NASA

Arturo Campos, un hispano de Texas proveniente de familia mexicano-estadounidense, estaba durmiendo en su hogar cuando recibió la llamada de sus colegas en el Centro de Naves Espaciales Tripuladas de la NASA el 13 de abril de 1970. Algo había salido mal con la misión del Apolo 13 y Campos tenía que presentarse en el trabajo de inmediato.

Al llegar, se enteró de que un tanque de oxígeno de un módulo de servicio a bordo de la nave espacial del Apolo estaba perforado. Se había perdido el suministro normal de electricidad, luz y agua en el módulo de comando, dejando a los astronautas Jim Lovel, Jack Swiger y Fred Haise atrapados en una nave espacial averiada a unos 320.000 km de la Tierra.

El ingeniero hispano Arturo Campos fue una figura clave para que los tripulantes de la misión Apolo 13 pudieran volver sanos y salvos a la Tierra

El objetivo de alunizar se canceló. Ahora, la primera prioridad era asegurarse de que los astronautas sobrevivieran el regreso a casa (una aventura que también llegó a la gran pantalla con la película Apolo 13).

El equipo había creado un plan de contingencia por anticipado para lidiar con un escenario como ese. A pesar de que nunca había sido puesto a prueba, estaba diseñado para desviar la energía eléctrica del módulo lunar al sistema de equipamiento de los módulos de comando y de servicio, dando a los astronautas energía suficiente para regresar a salvo.

El procedimiento tendría que ser modificado en tiempo real, y su reelaboración requería una increíble pericia técnica. Por fortuna, Campos era exactamente el hombre que podía ayudar a los astronautas a ejecutar este plan y lo consiguió. Él mismo lo había escrito.

Ahora la hazaña de este ingeniero hispano ha servido para que su nombre sea el de un maniquí que viajará a la Luna. Se lanzará a bordo de Artemis I, la prueba de vuelo sin tripulación de la NASA con el cohete SLS (Sistema de Lanzamiento Espacial) y la nave espacial Orion, que volará alrededor de nuestro satélite a finales de este año.

"Comandante Moonikin Campos" es el nombre oficial del maniquí que se lanzará a bordo de Artemis I, la prueba de vuelo sin tripulación de la NASA con el cohete SLS y la nave espacial Orion que volará alrededor de la Luna a finales de este año

El nombre oficial del maniquí es 'Comandante Moonikin Campos'. Este moonikin (un juego de palabras en inglés para “maniquí lunar”) fue así bautizado como resultado de un torneo en honor a personajes y programas de la NASA u objetos astronómicos. Se recibieron más de 300.000 votos.

La última eliminatoria fue entre Campos y Delos, una referencia a la isla donde nacieron Apolo y Artemisa, según la mitología griega.

“Nuestro regreso a la Luna mediante Artemis es un esfuerzo global, y siempre estamos buscando nuevas formas de involucrar al público en nuestras misiones. Este concurso, que está ayudando a allanar el camino para un regreso humano a la Luna, también rinde homenaje a un individuo importante de nuestra familia de la NASA: Arturo Campos”, destaca Brian Odom, historiador jefe interino de la NASA en el Centro Marshall de Vuelo Espacial en Huntsville (Alabama, EE UU).

“Es un tributo apropiado a Campos el hecho de que los datos obtenidos de Artemis I nos ayudarán a prepararnos para llevar a los astronautas, incluida la primera mujer y la primera persona de color, a la Luna, donde nos prepararemos para Marte”, añade.

Junto con Campos y Deloslos otros seis nombres que compitieron fueron: ACE, siglas en inglés de “Artemis Crew Explorer” (explorador de tripulación Artemis); DUHART, una dedicatoria a Irene Duhart Long, directora médica del Centro Espacial Kennedy de 2000 a 2010; MONTGOMERY, dedicado a Julius Montgomery, el primer afroamericano que trabajó como profesional técnico en la Estación de la Fuerza Aérea de Cabo Cañaveral, ahora conocida como Estación de la Fuerza Espacial de Cabo Cañaveral; RIGEL, una superestrella gigante en la constelación de Orión; SHACKLETON, un cráter en el polo sur de la Luna, que lleva el nombre del famoso explorador antártico Ernest Shackleton; y WARGO, dedicado a Michael Wargo, el primer jefe científico de exploración de la NASA.

Proceso de selección de Campos. / NASA

Campos ayudará a proteger a los astronautas reales

El “maniquí lunar” es un maniquí de cuerpo masculino utilizado anteriormente en las pruebas de vibración de Orion. Campos ocupará el asiento del comandante en el interior de la nave y llevará un traje Sistema de supervivencia de tripulación Orion, el mismo traje espacial que usarán los astronautas de Artemis durante el lanzamiento, la entrada y las otras fases dinámicas de sus misiones.

Los datos de la experiencia del maniquí lunar ayudarán a la NASA a proteger a los astronautas durante Artemis II, la primera misión en más de 50 años que enviará tripulación en órbita alrededor de la Luna

El comandante Moonikin Campos estará equipado con dos sensores de radiación y tendrá sensores adicionales debajo de su reposacabezas y detrás de su asiento para registrar datos de aceleración y vibración durante toda la misión.

Los datos de la experiencia del maniquí lunar ayudarán a la NASA a proteger a los astronautas durante Artemis II, la primera misión en más de 50 años que enviará tripulación en órbita alrededor de la Luna.

Este “maniquí lunar” es uno de los tres “pasajeros” que volarán a bordo de Orion para poner a prueba los sistemas de la nave espacial. Dos modelos de torsos humanos femeninos, llamados fantasmas, también estarán a bordo. “Zohar” y “Helga”, nombrados respectivamente por la Agencia Espacial de Israel (ISA) y el Centro Aeroespacial Alemán (DLR), darán apoyo al Experimento de Radiación AstroRad de Matroshka (MARE), un estudio para proporcionar datos sobre los niveles de radiación que se dan durante las misiones lunares.

Dos modelos de torsos femeninos, “Zohar” y “Helga”, también darán apoyo a un experimento para estudiar los nivesl de radiación que se dan durante las misiones lunares

El cohete SLS de la NASA y la nave espacial Orion, junto con un sistema comercial de aterrizaje humano y el puesto de avanzada Gateway en órbita lunar, son vitales para los planes de exploración del espacio profundo de la agencia.

Trabajando con socios comerciales e internacionales, la NASA se compromete a establecer la primera presencia a largo plazo en y alrededor de la Luna bajo el programa Artemis. Usando robots y humanos para explorar más que nunca, también utilizará la Luna para el próximo salto gigante de la humanidad: enviar a los primeros astronautas a Marte.

La historia del texano Arturo Campos

Arturo Campos nació en Laredo (Texas) en 1943, proveniente de una familia mexicano-estadounidense. Por aquel entonces, no era común que los estudiantes de ascendencia hispana obtuvieran títulos universitarios en ingeniería. Y las aspiraciones de Campos no estaban puestas inicialmente en la universidad. En vez de eso, él había estado considerando hacer carrera como mecánico automotriz, como su padre.

Pero la maestra de química y física de Campos, Josephine ‘Grandma’ Baird, reconoció su potencial. Ella y el padre de Campos le animaron a asistir a clases y, al mismo tiempo, a trabajar en el taller mecánico de su progenitor. A la larga, los esfuerzos de Campos rindieron fruto. Se matriculó en Laredo Junior College y continuó hasta graduarse en la Universidad de Texas con un título en ingeniería eléctrica en 1956.

El ingeniero trabajó como empleado civil supervisando el mantenimiento de aeronaves en la Base de la Fuerza Aérea Kelly en Texas antes de ingresar en la NASA a principios de la década de 1960. “Cuando surgió la NASA y escuché que iban a trabajar en el espacio, supe que sería un gran desafío”, dijo Campos en una entrevista, “y no sabía cuál sería mi trabajo, pero yo quería ser parte del equipo."  

Campos aprovechó sus conocimientos técnicos en ingeniería eléctrica en decenas de proyectos de la NASA. Comenzó con la investigación y el desarrollo de sistemas eléctricos para naves especiales, y se convirtió en una de las personas de confianza responsables por los sistemas eléctricos empleados en los módulos lunares del Apolo, incluido el primer alunizaje en 1969.  

La misión Apolo 13

Mientras que decenas de miembros de los equipos de control de la misión luchaban por resolver la crisis que estaba en desarrollo, Campos se dirigió a la Sala de Evaluación de la Misión en el centro Johnson e inmediatamente comenzó a trabajar en la reconstrucción de su plan para proporcionar suficiente energía eléctrica al módulo de comando para que pudiera navegar de regreso a salvo. Como gerente de Subsistemas de Energía Eléctrica para el módulo lunar, Campos tuvo a cargo la tarea de desarrollar, diseñar y poner a prueba los equipos.

“Cuando me llamaron, volví a escribir el plan sobre la marcha”, se dice que fueron sus palabras, explicando que un año antes había escrito procedimientos para esa eventualidad. Y la estrategia que diseñaron Campos y sus colegas en la Sala de Evaluación de la Misión fue todo un éxito.

Se dieron las instrucciones para poner en práctica el procedimiento a los miembros de la sala de control, quienes la pasaron a los astronautas que estaban a bordo. El proceso completo tomó unas 15 horas, y finalmente pudo desviarse suficiente electricidad de las fuentes de energía del módulo lunar a las baterías de emergencia de los módulos de comando y servicio para proporcionar calefacción a los astronautas, asistirlos en su viaje de regreso y permitirles aterrizar a salvo en la Tierra.

Si no hubiera sido por el procedimiento que diseñaron Campos y sus colegas, es probable que la misión del Apolo 13 no fuera recordada como el “fracaso exitoso” que es hoy día. Richard Nixon condecoró a Campos y a otros miembros del control de la misión con la Medalla Presidencial de la Libertad en 1970.

Sus últimos años

Campos es recordado por el orgullo que sentía por su herencia hispana, como uno de los pocos trabajadores mexicano-estadounidenses en el centro Johnson cuando la mayoría de los empleados eran blancos.

Él contribuyó a los esfuerzos para reclutar a más trabajadores hispanos para el programa espacial y estimuló a las personas de su cultura a seguir carreras técnicas. Campos también fundó y trabajó como el primer presidente del Consejo de la Liga de Ciudadanos Latinoamericanos Unidos 660, un capítulo formado por ingenieros mexicano-estadounidenses de la NASA que otorgaba a estudiantes hispanos becas para cursar carreras universitarias.

Además, también trabajó como representante del Programa para la Igualdad de Oportunidades de Empleo y Discriminación Positiva del Centro Espacial Johnson y como miembro del Programa de Herencia Hispana de los empleados.

Campos se retiró de la NASA en 1980 y continuó trabajando como asesor de ingeniería eléctrica para diferentes empresas en Houston. Falleció en 2004 de un infarto, a la edad de 66 años. Será recordado no solamente como una figura clave para el regreso seguro del Apolo 13, sino también como un defensor de la igualdad laboral.

Fuente:
NASA
Derechos: Creative Commons.
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