Suscríbete al boletín semanal

Suscríbete para recibir cada semana el boletín SINC con los contenidos más relevantes y no te pierdas nada de la actualidad científica.

Suscríbete al boletín semanal
Si estás registrado

No podrás conectarte si excedes diez intentos fallidos.

Si todavía no estás registrado

La Agencia SINC ofrece servicios diferentes dependiendo de tu perfil.

Selecciona el tuyo:

Periodistas Instituciones
Si estás registrado

No podrás conectarte si excedes diez intentos fallidos.

Si todavía no estás registrado

La Agencia SINC ofrece servicios diferentes dependiendo de tu perfil.

Selecciona el tuyo:

Periodistas Instituciones
OPINIÓN

La lucha contra los microplásticos pasa por el estudio de los ríos

La basuraleza es un problema global: cada día toneladas de residuos derivados de actividades industriales, agrícolas o domésticas acaban en la naturaleza causando, no solo un daño estético, sino una amenaza para la supervivencia de los ecosistemas. En el caso de los microplásticos, el problema tiene solución gracias a la puesta en marcha de acciones para detectarlos en sistemas acuáticos continentales.

David León Muez
27/10/2020 10:26 CEST

David León tomando muestras en un río. / Javier Mariscal (EFE)

Los plásticos y sus derivados tienen una elevada vida tras su desecho debido a su resistencia ya que su degradación en el medio es lenta y progresiva, disgregándose en porciones menores hasta llegar a ser minúsculas. Son los llamados microplásticos, es decir elementos menores de 5 mm.

“Los primeros casos documentados de ingestión de plástico datan de 1966, cuando se encontraron 74 pollos de albatros de Laysan en un atolón del Pacífico”

Se estima que existen microplásticos en todos los hábitats mundiales, hasta tal punto que se han convertido en protagonistas del impacto de la actividad humana sobre el medio natural. La lucha contra su proliferación debe ser una prioridad porque estamos ante un problema que tiene solución.

Esta no solo pasa por la concienciación de la sociedad sobre el abandono de plástico en la naturaleza, sino también por un mayor conocimiento de lo que son los microplásticos. La ciencia y la tecnología nos permiten avanzar, y deben ser aliados para buscar solución a los problemas ambientales.

El estudio de los microplásticos se encuentra de actualidad por los efectos que pueden tener, entre otros, en la salud humana, pero la comunidad científica también trabaja en generar conocimiento acerca de cómo afectan a los entornos naturales. Los primeros casos documentados de ingestión de plástico datan de 1966, cuando se encontraron 74 pollos de albatros de Laysan en un atolón del Pacífico.

De entre los últimos datos obtenidos, destacan los de los investigadores de LA Commonwealth Scientific and Industrial Research Organisation (CSIRO) de Australia y del Imperial College de Londres, que encontraron que la mayoría de las especies de aves marinas contienen plástico en sus intestinos. Se estima que en 2050 el 99 % de las aves marinas tendrán plástico en su aparato digestivo por ingesta directa.

Protocolo

Protocolo microplásticos. / HyT

Los ríos, la entrada de los plásticos al mar

Si el océano es el sistema más estudiado, los ecosistemas terrestres, menos monitorizados, tienen gran importancia, ya que el 80 % de toda la basuraleza que llega al mar proviene de tierra. Los ríos son focos de vital importancia para el conocimiento de fuentes de entrada de basura al mar: productos de la vida diaria, industrial y agrícola, que llegan a ríos y embalses a través de redes de desagüe y canalización, arrastre de lluvias, o el abandono de residuos en el medio natural.

Todos los ambientes acuáticos y su biodiversidad asociada son vulnerables y, por tanto, es necesario generar herramientas para su control. Con este objetivo, desde la Asociación Hombre y Territorio, y, en el marco del Proyecto LIBERA, presentamos hace unos meses el primer protocolo para la toma de muestras e identificación de microplásticos en ríos y otros sistemas acuáticos continentales de España.

“El 80 % de toda la basuraleza que llega al mar proviene de tierra. Los ríos son focos de vital importancia para el conocimiento de fuentes de entrada de basura al mar”

A través de un programa de búsqueda bibliográfica, contacto con expertos, pruebas de campo y de laboratorio, reuniones, entrevistas, convenios con entidades públicas y privadas y coordinación con la administración, se ha elaborado una herramienta para poner en marcha acciones relacionadas con la detección de microplásticos en sistemas acuáticos continentales. Un protocolo que hemos querido que sea versátil y replicable a nivel internacional para así permitir su adaptación a diferentes objetivos, presupuestos, escenarios y colectivos.

Además, nos marcamos un importante esfuerzo de divulgación a los diferentes niveles sociales: técnico y de investigación, escolar y civil, incluyendo acciones de participación y ciencia ciudadana para aplicar el protocolo y poner en marcha acciones coordinadas de toma de datos, así como apoyar acciones de la administración.

Para poner a punto la metodología de campo se han visitado más de 30 ríos, algunos incluidos en espacios protegidos como las Marismas del Odiel, Doñana o el Estrecho de Gibraltar y se ha aplicado a un muestreo extensivo en 140 Lugares de Importancia para las Aves y la Biodiversidad (IBA) que incluye varios espacios naturales de todo el país.

Queda aún mucho recorrido, pero ya contamos con una nueva herramienta para ampliar nuestro conocimiento sobre el impacto de residuos como los microplásticos sobre nuestros entornos. Saber más, conocer la cantidad, la tipología o el origen de los residuos nos permite plantear medidas más eficientes para proteger el medio ambiente y la ciencia es nuestra mejor aliada para encontrar las mejores soluciones.

David León Muez es experto en la Asociación Hombre y Territorio, HyT.

Fuente:
SINC
Derechos: Creative Commons.
Artículos relacionados
Calor, deshielo y microplásticos: lo que revela la mayor expedición realizada en el Everest

Una alianza entre National Geographic y Rolex ha permitido llevar a cabo la investigación más importante realizada hasta la fecha en la montaña más alta del planeta, el monte Everest. Allí, un equipo multidisciplinar, formado por 34 expertos, ha recabado datos que evidencian cómo la acción humana está deteriorando el entorno del Himalaya en Asia.

Hallan en Cuenca huevos de parásitos en heces fósiles de más de 125 millones de años

La excepcional preservación de heces fósiles, llamadas coprolitos, del yacimiento de Las Hoyas en Cuenca, ha permitido la identificación de huevos de parásitos en dos restos atribuidos a peces y cocodrilos. El hallazgo también documenta la antigua conexión entre peces Gonorynchiformes basales y los parásitos trematodos.