Glaciares sagrados y plantas rituales: lo que el cambio climático se está llevando por delante

Desde verlo como un ‘castigo divino’ hasta hacer rituales ancestrales con glaciares casi desaparecidos o plantas en peligro de extinción, la crisis climática amenaza culturas de todo el mundo que tienen muy poca responsabilidad en la causa del fenómeno.

santuario del Señor de Qoyllurit’i en Perú
La peregrinación al santuario del Señor de Qoyllurit’i en Perú, en 2024. / Wikimedia Commons

En la frontera entre Uganda y la República Democrática del Congo se encuentran las montañas Rwenzori. A pesar de estar situadas en el ecuador, son de las pocas cadenas montañosas africanas que tienen nieve y glaciares, además de una gran diversidad de flora y fauna.

En la tradición bakonjo se considera que los glaciares de estas montañas son el esperma semisólido del dios de la montaña Kithasamba

En sus laderas vive el grupo étnico de los bakonjo, cuya identidad cultural, cosmología, creencias y prácticas está estrechamente vinculada con las montañas y sus glaciares. Por ejemplo, en la tradición bakonjo se considera que dichos glaciares son el esperma semisólido del dios de la montaña Kithasamba, el creador del mundo que reside cerca de la cima. Este dios es el que fertiliza la tierra y garantiza su productividad, también porque estos glaciares son alimento de los ríos de la zona.

En total, los bakonjo reconocen a 21 dioses y diosas que, según sus creencias, gobiernan el uso de los recursos de las montañas Rwenzori. Y, para honrarlos, realizan un total de 13 rituales espirituales antes, durante y después de recolectar recursos naturales de estas zonas.

Sin embargo, toda esta cultura peligra debido al cambio climático. Así lo advierte un artículo publicado en Nature el pasado febrero, que recoge varios ecosistemas montañosos fuertemente vinculados a las creencias religiosas de varias regiones del mundo y el peligro de su desaparición por el calentamiento global.

Rituales en glaciares en deshielo

Moses Muhumuza es investigador en la Universidad de las Montañas de la Luna, en Uganda, y trabaja en las montañas Rwenzori investigando estos cambios en el ecosistema, además de mediar entre el gobierno ugandés y los bakonjo para el uso de las montañas.

“En la cosmología del pueblo bakonjo, se celebraban varios rituales en las montañas, y estos rituales estaban muy relacionados con la nieve”, dice Muhumuza a SINC. Pero los cambios en las montañas están provocando que no sean capaces de hacerlos.

Según se apunta en el artículo, desde principios del siglo XX se han perdido el 90 % de los glaciares en esta cadena montañosa. Esta transformación física, junto con los cambios en las condiciones climáticas que afectan a la flora y la fauna de la región, tiene profundas implicaciones para la vida espiritual de los bakonjo.

A medida que los glaciares retroceden, la comunidad pierde no solo un símbolo clave de su cosmología, sino también el contexto medioambiental necesario para sus rituales

“A medida que los glaciares retroceden, la comunidad pierde no solo un símbolo clave de su cosmología, sino también el contexto medioambiental necesario para sus rituales y su sensación de bienestar”, dicen los autores.

Pero no solo está afectando a los glaciares. Iván Lizaga, investigador del Instituto Pirenaico de Ecología (IPE-CSIC) y coautor del artículo, ha trabajado con Muhumuza en la monitorización de los lagos cerca de las montañas Rwenzori y advierte sobre su progresiva desaparición.

“En cuestión de treinta años han desaparecido lagos en estas montañas, y con ellos todos los rituales que estaban vinculados a ellos”, dice a SINC. Además, advierte sobre estas pérdidas a largo plazo.

“Algunas generaciones actuales aún recuerdan esos lagos desaparecidos, pero quizás en las siguientes no concibirán que alguna vez ahí hubo un lago. Ya no parecerá algo suficientemente importante como para conservar o luchar por ello”, añade.

Glaciar Margarita en las montañas Rwenzowori en 2021./Wikimedia Commons

Glaciar Margarita en las montañas Rwenzowori en 2021./Wikimedia Commons

Tradiciones asociadas a las lluvias

El cambio climático también ha afectado a la lluvia y, con ello, a otro tipo de rituales. Por ejemplo, el llamado ‘barrer la cresta’, donde una vez cada cinco años los bakonjo subían a la montaña y después descendían, y recogían de sus casas y alrededores objetos que podían considerarse malignos, para hacer una limpieza.

A medida que estas conexiones espirituales se erosionan, la población se aleja cada vez más de las normas culturales que antes regulaban el uso sostenible de los recursos

Esta ceremonia se sincronizaba con los patrones estacionales de las lluvias, y ha desaparecido en gran medida debido a la creciente variabilidad climática. A esto se le suma el declive de las especies vegetales y animales locales, que ha dificultado la celebración de otras ceremonias tradicionales.

“A medida que estas conexiones espirituales se erosionan, la población se aleja cada vez más de las normas culturales que antes regulaban el uso sostenible de los recursos”, dicen los autores en el artículo. “Al final, el cambio climático amenaza no solo la biodiversidad, sino también la diversidad biocultural y el patrimonio de las Montañas de Rwenzori”.

De hecho, incluso las medidas que se tomaron para fomentar la conservación de las montañas también afectaron negativamente a los bakonjo.

“Estos rituales no solo se han reducido por el calentamiento global, sino por la restricción al acceso al Parque Nacional que se declaró en las Rwenzori”, señala Muhumuza. Fue el propio investigador el que medió entre el gobierno ugandés y la comunidad ugandesa para llegar a un acuerdo.

“Negociamos que se señalen ciertos sitios sagrados donde los bakonjo puedan acceder para hacer sus rituales. No solo es importante la conservación de las montañas, sino de los valores culturales asociados a ellas”, dice Muhumuza.

Un castigo divino

El cambio climático también afecta a las creencias religiosas de otras partes del mundo, que tienen distintas explicaciones para el fenómeno. Es el caso de varias comunidades en los Andes. Según explica en el mismo artículo de Nature Guillermo Salas Carreño, antropólogo de la Universidad de Perú, el retroceso de los glaciares en la región andina también afecta a la cultura.

Personas de estos grupos étnicos han migrado a las grandes ciudades, y ven el cambio climático como un castigo por ello

“Los glaciares y las montañas se perciben en estas comunidades como seres que, entre otras capacidades, tienen poder de voluntad no solo sobre el tiempo, sino también sobre el clima”, escribe Salas.

La diferencia con otras regiones es que muchas personas de estos grupos étnicos han migrado a las grandes ciudades, y ven la crisis climática como una condena por ello.

“Muchas comunidades tienden a asumir la responsabilidad de este fenómeno, interpretándolo como una especie de castigo impuesto por las propias montañas por descuidar sus prácticas de relación con estos seres”, explica Salas. Además, también se ve como una consecuencia por sus “fallos morales” asociados a las “transformaciones en el espíritu comunitario debido a una mayor implicación con los espacios urbanos y las economías monetarias”.

Plantas medicinales en extinción

La desaparición de especies vegetales por la crisis climática también tiene sus consecuencias culturales, en el llamado patrimonio biocultural. Según otro estudio publicado de la revista Nature, publicado el pasado julio, el cambio climático podría reducir en un tercio las especies vegetales autóctonas utilizadas por las culturas indígenas de la cuenca del Amazonas.

“Estas plantas desempeñan un papel fundamental en las sociedades indígenas de muchas maneras: como alimento, incluyendo legumbres, palmas, aceites y mucho más; en prácticas culturales como costumbres comunitarias o la caza; en la construcción y en la medicina”, explica a SINC Rodrigo Cámara-Leret, investigador de la Universidad de Zürich (Suiza) y primer autor del trabajo.

Las culturas indígenas podrían perder un promedio del 28 al 34 % de las especies vegetales que utilizan por el impacto de la crisis climática

Rodrigo Cámara-Leret, Universidad de Zürich

Los investigadores recopilaron más de 90 000 informes que documentan los usos de las plantas amazónicas por parte de la población entre 1504 y 2023. Se descubrió que las sociedades amazónicas utilizan cerca de 5 800 especies diferentes de plantas.

Al modelar el impacto de la crisis climática sobre estas especies, observaron que esta podría provocar la pérdida de una cuarta parte de los conocimientos documentados relacionados con los usos de las especies vegetales amazónicas para finales de siglo.

“Las culturas indígenas podrían perder un promedio del 28 al 34 % de las especies vegetales que utilizan y del 18 al 23 % de los servicios asociados a ellas debido al calentamiento global”, señala Cámara-Leret.

Acceso a recursos vitales

Esto, apunta el investigador, también afecta al acceso a recursos vitales, ya que “muchas comunidades no tienen acceso a supermercados o farmacias, y se sirven de estas especies vegetales”.

Las plantas medicinales son las que sufrirán mayores impactos por el cambio climático

El investigador insiste en que esta es una pérdida, no solo para las comunidades, sino para la humanidad. “Las especies medicinales son las que sufrirán mayores impactos por el cambio climático, esto significa que el conocimiento con mayor potencial de traducirse en nuevos fármacos o tratamientos —de interés directo para la salud global— es también el más expuesto”.

Los autores de los estudios apuntan que estos son algunos ejemplos de que, una vez más, el cambio climático afecta en gran medida a comunidades que tienen muy poca responsabilidad en el fenómeno, hasta el punto de amenazar tradiciones y cosmovisiones de siglos de antigüedad.

Fuente:
SINC
Derechos: Creative Commons
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