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Composición de las fotografías de la misteriosa roca en Marte. / NASA
Hasta ahora se desconocía qué partes del cerebro se activaban cuando intentábamos reconocer una cara neutra, aquella sin ningún tipo de emoción. Una investigación, de la que forma parte la UNED, revela que estos rostros trasmiten al cerebro la misma información que una cara expresiva, algo especialmente relevante para personas con demencias, cuya principal forma de comunicación es el reconocimiento facial.
Un rostro neutro puede transmitir al cerebro la misma información que una expresión facial / Oblong.
Una iniciativa englobada dentro del proyecto europeo GLORIA, coliderado por el CSIC, ha desarrollado una aplicación en internet con la que es posible observar la parte de la bóveda celeste y los objetos más interesantes que se veían en un momento del pasado.Solo es necesario elegir una fecha y un lugar del mundo.
Con unos niveles similares de uso la bicicleta, los ciclistas más jóvenes y los mayores, especialmente las mujeres, son los que sufren más siniestros. En los últimos veinte años más de 42.000 ciclistas se han visto implicados en algún percance según la Dirección General de Tráfico.
Investigadores del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) han creado un ‘cristal’ en el que se pueden proyectar letras e imágenes sin dejar de ver lo que hay detrás. El secreto lo guardan sus nanopartículas de plata, que reflejan la luz láser en una determinada longitud de onda. Los escaparates, ventanas y parabrisas del futuro podrían utilizar esta nueva tecnología.
Un ensayo clínico ha descrito la ineficacia de los antibióticos en los pacientes con bronquitis aguda. El estudio, publicado en el British Medical Journal, también ha comprobado que la administración de antiinflamatorios no aumenta la probabilidad de resolver la tos más rápidamente.
Investigadores analizan los restos en la cueva de Portalón en Atapuerca. / Javier Trueba
Un nuevo estudio basado en el análisis de restos de ADN humano localizado en Atapuerca sugiere que las hambrunas obligaron a los habitantes de la Edad de Bronce de la península ibérica a tomar leche y derivados para subsistir. Es una nueva explicación para el origen de la tolerancia a la lactosa de los europeos. Hasta ahora se consideraba la necesidad de tomar vitamina D para asimilar el calcio como única teoría que explicaba esta tolerancia.