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El supercomputador Mare Nostrum pronto tendrá sustituto.
Un grupo de científicos europeos en el que participan investigadores de la UAM consigue por primera vez utilizar pulsos láser con una duración de atosegundos para observar el movimiento de los electrones en las moléculas. El trabajo —recién publicado en Nature— requirió la realización de complejos cálculos teóricos en los ordenadores más avanzados que existen actualmente.
En los últimos años, el número de embarazos en mujeres de 35 años o más ha crecido exponencialmente. Tanto es así que en la actualidad el 24,6% de los que se registran en el Hospital Clínico Universitario de Valladolid (una cuarta parte) corresponde a mujeres de esta edad. El dato forma parte del estudio La edad materna como factor de riesgo obstétrico. Resultados perinatales en gestantes en edad avanzada, elaborado por el Servicio de Ginecología y Obstetricia del complejo asistencial vallisoletano.
La identificación de las causas genéticas del autismo puede mejorar su diagnóstico.
Las personas con síndrome de Down poseen un riesgo menor de diversos tipos de cáncer.
Las IPS del síndrome de LEOPARD se diferencian in vitro e in vivo en tres capas.
Un nuevo estudio realizado por un equipo internacional de investigadores sugiere que la pérdida y la duplicación de fragmentos completos de ADN en diferentes ubicaciones de nuestros genomas intervienen en los trastornos del espectro autista. Los científicos quieren comprobar ahora si las pruebas que permiten identificar este tipo de modificación genética podrían ayudar a diagnosticar nuevos casos de autismo.
En una investigación publicada esta semana en la revista Nature, un equipo internacional de investigadores ha descrito la creación y caracterización de células madre pluripotentes inducidas a partir de dos pacientes con síndrome LEOPARD, un trastorno del desarrollo que afecta a varios órganos y tejidos. El trabajo ayudará a los científicos a entender cómo afecta este trastorno a nivel celular.
Un nuevo estudio realizado en ratones podría explicar por qué las personas con síndrome de Down presentan un menor riesgo de padecer determinados tipos de cáncer. El trabajo, realizado por un equipo internacional de investigadores, muestra que son algunos genes nuevos, presentes en la copia extra del cromosoma humano 21 de los pacientes con dicho síndrome, los responsables de este efecto.