Científicos del grupo de investigación CellMat (Materiales celulares) de la Universidad de Valladolid y de la Agencia Espacial Europea (ESA, por sus siglas en inglés) colaboran en un proyecto que tiene el fin de analizar cómo espuman los materiales, es decir, el proceso por el cual “se introduce un compuesto químico que genera un gas y que hace que crezca su volumen”, algo similar a “hacer pan” pero en este caso en base a plástico o aluminio, asegura Miguel Ángel Rodríguez, investigador del grupo.
Dentro del proyecto IBE-RM, una de las aplicaciones concebidas para el sector médico es una pinza quirúrgica hecha de un polímero hidroactivo que se cierra en contacto con la humedad. Esta pinza podrá ser utilizada como extremo de catéter en intervenciones menos invasivas.
El Instituto de Recursos Naturales y Agrobiología de Salamanca (Irnasa) y la Universidad de Salamanca están estudiando los procesos físico-químicos que intervienen en la conservación y el deterioro de los monumentos construidos en piedra en Castilla y León. Además de realizar mediciones in situ, en el Irnasa, centro perteneciente al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), los científicos recrean en el laboratorio las condiciones que tienen que soportar las rocas que se han empleado tradicionalmente en la construcción de los edificios monumentales, de manera que provocan un "envejecimiento acelerado" que sirve para estudiar cómo se degradan. Esta información resulta de utilidad para llevar a cabo trabajos de restauración.
El estudio de las interacciones entre la superficie de los implantes (en este caso titanio) y el entorno en el que van a estar alojados éstos, es vital para entender la biocompatibilidad y el éxito de los implantes que se utilizan hoy en día en el mundo de la medicina. Investigadoras del Departamento de Química Física Aplicada de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), en colaboración con el Centro Nacional de Investigaciones Metalúrgicas (CENIM), trabajan en ello.
La investigación sobre el nuevo modelo matemático, que se ha publicado en la prestigiosa revista científica Nature, describe, por primera vez en el mundo, el proceso de fractura de materiales como el vidrio, los polímeros, el hormigón, la cerámica, los metales, las rocas y, incluso, algunas fracturas geológicas.
María José Cocero, profesora del Departamento de Ingeniería Química y Tecnología del Medio Ambiente y coordinadora del Grupo de Procesos de Alta Presión de la Universidad de Valladolid, explica que la principal ventaja de este sistema radica en que “no tiene ninguna limitación medioambiental”.
José Olivares (CSIC) y Fernando Agulló (UAM) han utilizado irradiaciones con iones pesados de muy alta energía (> 100 MeV) para fabricar guías eficientes de onda ópticas muy gruesas. Estas guías tan gruesas son requeridas en aplicaciones de guiado infrarrojo de especial interés en el campo de la astronomía y astrofotónica, por ejemplo para la detección de planetas extrasolares.
Investigadores de la Universidad Autónoma de Madrid han conseguido crear cintas de unos poco nanómentros capaces de conducir electricidad a partir de moléculas. El hallazgo aparece en el último número de la revista Nature Nanotchnology.
El centro tecnológico Leitat participa, junto a otros cinco centros del Sur Oeste Europeo (SUDOE) en el proyecto FIBNATEX, que tiene como objetivo desarrollar tecnologías para generar textiles técnicos innovadores y ecológicos elaborados a partir de fibras naturales de cáñamo, más respetuosos con el medioambiente que los textiles convencionales realizados a partir de fibras sintéticas. Como resultado final la iniciativa permitirá una transferencia industrial de los nuevos conocimientos y competencias creados hacia el sector textil-confección así como en otras industrias afines.