Investigadores del Fraunhofer Institute for Chemical Technology ICT de Pfinztal, en Alemania, han empezando a implantar el uso de explosivos para imprimir hologramas en el acero. El método del “estampado explosivo” permite copiar los modelos con mucha mayor precisión, según sus creadores, alcanzando una resolución del rango de nanómetros.
Una nevera que enfría por magnetismo, y un sensor de contaminación que se activa con la luz y se limpia solo. Aunque parezca que el único vínculo entre ellos es una dosis de futurismo, ambos comparten investigadores que viajan de uno a otro proyecto a bordo de la nanotecnología.