Entre 2019 y 2020 Australia sufrió algunos de los peores incendios de su historia. Más de un millón de toneladas de partículas de humo se emitieron a la atmósfera, alcanzando hasta 35 km desde la superficie de la Tierra. Ahora, un equipo de científicos ha descubierto que el humo desencadenó reacciones químicas en la estratosfera, similares a las de una erupción volcánica, que contribuyeron al agotamiento del ozono.
Investigadores de Reino Unido y Portugal han utilizado métodos computacionales para diseñar catalizadores biológicos y han logrado que el nivel de producción de carburante se multiplicara por 18 en el laboratorio, sin generar residuos ni desperdiciar energía.
Investigadores de la Universidad de Cambridge han observado tasas de fusión muy altas en el fondo de la capa de hielo de Groenlandia, causadas por las enormes cantidades de agua deshelada que cae desde la superficie. Al hacerlo, la energía se convierte en calor, en un proceso equivalente al de las diez mayores centrales hidroeléctricas del mundo juntas.
El sismólogo del Consejo Superior de Investigaciones Científicas Jordi Díaz analiza los efectos de la gran explosión del volcán, cuyas ondas quedaron registradas en el sismómetro del Laboratorio Subterráneo de Canfranc, en Huesca.
El Plan de Prevención de Riesgo Volcánico de Canarias (Pevolca), ha certificado este sábado la finalización de la erupción volcánica de La Palma, que comenzó el pasado 19 de septiembre.
Los comités científico y director del Plan Especial de Protección ante Riesgo Volcánico de Canarias (Pevolca) han dado por finalizada este sábado la erupción de Cumbre Vieja, la más larga de la historia en La Palma y la más destructiva del último siglo en Europa.
Desde comienzos de esta semana se ha constatado un descenso en la actividad del proceso eruptivo de La Palma. Los expertos piden mantener la prudencia y esperar unos días para confirmar el cese definitivo de la erupción.