Un gran número de depósitos volcánicos de la Luna contienen elevadas cantidades de agua. Así lo revelan científicos estadounidenses para los que la presencia de esta molécula esencial para la vida reconfigura la hipótesis de cómo se formó el satélite que orbita alrededor de la Tierra. Los nuevos hallazgos podrían permitir extraer agua de este cuerpo celeste para que las futuras expediciones lunares no tengan que transportarla.
Investigadores de la Universidad de Granada advierten que grandes descargas de agua dulce concentradas en cortos periodos de tiempo producen eventos extremos de turbidez, lo que también afecta a la navegación y el riego de cultivos. Su estudio ha sido publicado en la revista Journal of Geophysical Research: Oceans
Desde que el Trineo de Viento fuera diseñado hace 17 años, se le han aplicado diversas modificaciones. / Trineo de Viento
Fuero en la zona forestal de la región portuguesa de Pedrógão Grande. / ESA
En plena polémica por el cierre definitivo del proyecto gasista Castor, debido a los terremotos registrados en 2013, investigadores de la Universidad Politécnica de Madrid acaban de publicar un trabajo que respalda que la sismicidad anómala registrada tras la inyección está relacionada con las operaciones en la plataforma. El estudio, que ha permitido describir la actividad sísmica antes y después de las operaciones, ofrece datos que pueden ser utilizados como indicadores para monitorizar terremotos en el futuro.
En el marco de su décimo aniversario, el Barcelona Expert Center ha presentado mapas de humedad del suelo, útiles para la prevención de incendios y, desde ahora, mapas de de salinidad con una resolución de 5 km, que permiten prever fuertes precipitaciones con hasta dos meses de antelación, informar sobre la presencia de bancos de peces y mejorar las estimaciones de las corrientes marinas.
La erupción volcánica submarina que tuvo lugar en El Hierro en octubre de 2011 está aportando novedades relevantes para la ciencia. El análisis de las muestras tomadas en su día abre el camino hacia la predicción de fenómenos similares. Un equipo de científicos explica cómo algunos gases nobles procedentes del magma del manto terrestre quedaron atrapados en el esqueleto de los corales negros meses antes de la erupción. Detectarlos a tiempo puede servir de aviso ante futuros eventos volcánicos.