Desde hace 129 años no se sabía nada del cigarrón de La Mancha (Roeseliana oporina), y por ello se eliminó de los catálogos de especies de Europa. Sin embargo, dos investigadores del Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid han vuelto a encontrar ejemplares de esta especie, por lo que proponen considerar el estatus de “Especies en peligro crítico de extinción o posiblemente extintas” antes de dar por desaparecido un insecto.
En el Golfo de Maine, al noreste del océano Atlántico, se concentran miles de mamíferos marinos en busca de peces que comer. Gracias a la teledetección acústica, un equipo de científicos ha logrado identificar, localizar y clasificar las vocalizaciones de ocho especies diferentes de cetáceos y cartografiar su distribución espacial respecto a sus presas.
El crustáceo Artystone trysibia en la cavidad abdominal del pez carachama de Ecuador. / Universidad de Alcalá
Los peces carachama de Ecuador se enfrentan a un crustáceo parásito que puede llegar a representar más del 15% de su cuerpo habitando en su cavidad abodominal. En algunos casos, el alien termina con los peces castrándolos o matándolos de hambre. Un estudio español describe cómo actúa el parásito que fue descubierto en 1866 en Argentina, y que se observa ahora por primera vez en Ecuador en estos peces del Amazonas.
El gen IRF4 es conocido por jugar un papel importante en la determinación del color del cabello. Sin embargo, ahora es la primera vez que se ha encontrado asociado al encanecimiento. / Fotolia
El aspecto del cabello, la barba y las cejas depende de factores genéticos que hasta ahora no estaban bien definidos. Ahora, el análisis del genoma de 6.000 personas de Latinoamérica, con una rica diversidad genética, ha permitido identificar diez variaciones en su ADN que influyen en la forma, densidad y color del pelo. Entre ellas, han hallado el primer gen responsable de las canas y el culpable de que ambas cejas estén unidas.
Fósil de Chengjiangocaris kunmingensis, en el que se conserva el sistema nervioso central./ Jie Yang
Extremidad prensora de Aragonnimantis aenigma. / Fundación Dinópolis
Un equipo internacional de científicos, liderado por españoles, ha descubierto en ámbar de Teruel uno de los fósiles de mantis religiosa más antiguos del mundo, con una edad de 105 millones de años. Aragonimantis aenigma –‘la enigmática mantis religiosa aragonesa’–, cuya primitiva morfología recuerda mucho a las cucarachas, es la primera mantis religiosa fósil hallada en España.