Un análisis global basado en más de 5 000 estudios en playas de 112 países muestra que estos desechos encabezan la presencia de residuos en la costa en la mayoría del mundo. Los autores advierten de que la gestión actual no es suficiente y piden reducir su producción en origen.
Los seres humanos son los únicos primates que tienen preferencia por una de las dos manos, y alrededor del 90 % tiene predilección por la derecha. Un estudio reciente de la Universidad de Oxford expone que se debe al bipedismo y al crecimiento del cerebro.
La compañía Colossal Biosciences asegura haber creado un huevo artificial para incubar embriones de aves, un sistema que utilizaría para “desextinguir” aves como el moa gigante y el dodo. Sin embargo, los resultados no han sido publicados aún en una revista científica, lo que dificulta la evaluación independiente del supuesto hallazgo.
Un nuevo estudio concluye que estas extremidades reducidas evolucionaron al mismo tiempo que cráneos y mandíbulas cada vez más grandes y potentes, probablemente como una adaptación para abatir grandes presas con la mandíbula.
El equipo científico del proyecto COTI ha trabajado en estrecha colaboración con el sector pesquero para mejorar el conocimiento sobre diversas especies vulnerables. Como resultado han elaborado un mapa prioritario de protección marina tras analizar los movimientos y hábitos de especies esenciales para el equilibrio ecológico del mar.
Un estudio internacional liderado por instituciones españolas revela que estos grupos prehistóricos explotaban los recursos costeros de forma planificada y adaptada a los ciclos naturales hace 115 000 años. La investigación, basada en restos hallados en la cueva de los Aviones (Murcia), refuerza la idea de que poseían capacidades cognitivas y organizativas comparables a las de nuestra especie.
El hallazgo de un esqueleto casi completo en una sima de Cantabria retrasa la desaparición de esta especie en el suroeste de Europa hasta hace unos 200 años y conecta evidencias fósiles con relatos históricos.
La desaparición de este pequeño reptil, endémico de las islas Baleares, supondría perder un emblema cultural, además de funciones clave para la naturaleza y la agricultura, ya que es la principal especie encargada de polinizar las plantas, dispersar semillas y controlar plagas de insectos.
Un hallazgo en una cueva de Siberia sugiere que esta especie humana no solo identificaba el origen del dolor dental, sino que también aplicaba técnicas complejas para aliviarlo. El estudio de un molar con signos de intervención intencionada apunta a que estas poblaciones prehistóricas contaban con habilidades manuales y conocimientos anatómicos más avanzados de lo que se creía.
En uno de los corredores marítimos más transitados del planeta, estos mamíferos están adaptando su lenguaje para sobrevivir al ruido antropogénico. Sin embargo, su respuesta tiene límites y no evita la pérdida de eficacia en su comunicación, con posibles consecuencias sobre la coordinación del grupo y la búsqueda de alimento.