East Turkana, en el norte de Kenia, es el escenario de un descubrimiento que redefine lo que sabemos sobre este ancestro humano. La investigación, fruto de una colaboración internacional, aporta pistas esenciales sobre su anatomía y evolución.
Investigadores del Imperial College de Londres han analizado datos de 491 especies y encontrado evidencia de coito y otras prácticas sexuales entre individuos del mismo sexo en 59 de ellas. El hallazgo ofrece información sobre la evolución de estos animales, su estructura social y comportamiento.
Un estudio internacional con participación de la Universidad Autónoma de Barcelona sitúa en el sur de Brasil el origen más antiguo conocido de la caza organizada de grandes cetáceos. La investigación redefine el papel de las sociedades indígenas sudamericanas en la historia marítima.
El pasado año, los mares del planeta acumularon un calor sin precedentes desde que comenzaron las mediciones modernas, un fenómeno que intensifica tormentas, altera patrones climáticos y amenaza la vida marina.
Un análisis de unos fósiles encontrados en Casablanca, de hace unos 773 000 años, revelan que podrían ser de las poblaciones africanas anteriores al Homo sapiens más antiguo conocido y aportan pruebas del origen africano de nuestra especie. Aun así, los restos son parciales y los expertos piden prudencia.
En la frontera entre la química, la biología y la ingeniería, este investigador holandés intenta responder a una de las preguntas más antiguas de la ciencia: qué es lo mínimo necesario para considerar algo vivo, y si es posible construirlo desde cero.
Un análisis de restos de la especie Sahelanthropus tchadensis, descubierta en Chad en la década de los 2000, asegura que caminaba de forma bípeda hace más de 7 millones de años. Aun así, los expertos siguen debatiendo si realmente era cuadrúpedo.
Como pocos lo han hecho, Riley Black relata en su libro más reciente lo ocurrido durante el millón de años posterior al impacto del asteroide: un período de devastación extrema, pero también de una sorprendente recuperación de la vida en el planeta.
La ausencia de comida en las larvas de abejas puede acelerar la metamorfosis y hacer que pasen a un estado adulto más rápidamente con peores consecuencias para su salud futura, según ha constatado una nueva investigación.
Este pequeño mustélido en peligro de extinción en nuestro país ha sufrido en la última década una drástica disminución de su población, según destaca la Sociedad de Ciencias Naturales Gorosti en un estudio sobre la especie.