En contraposición a algunos trabajos previos, esta investigación ha documentado que el riesgo de deterioro de facultades intelectivas y la demencia no disminuye entre los consumidores de cantidades moderadas de alcohol, vino principalmente.
Los científicos han hallado el mecanismo gracias al cual las zonas activas del cerebro obtengan selectivamente de la sangre una proteína que controla el crecimiento, la supervivencia y la excitabilidad de las neuronas.