Una disciplina profesional llamada ‘biovigilancia operacional’ ha emergido en los últimos 12 años: aprovecha el poder de internet y de las redes sociales para monitorear indicadores sociales de crisis de enfermedades infecciosas y emitir advertencias tempranas. En la imagen, Haití en 2009.
Representación de un embrión de pez cebra transgénico. El elemento regulador de los genes Dlx de humanos promueve la expresión en el borde de la aleta del embrión de 48 horas de vida./ CSIC