Esta semana, se ha descubierto que en los tejidos vivos se produce fracking celular, con el que, a través de pequeñas fracturas reversibles en tejidos, se podrán suministrar fármacos de forma controlada. Una nueva prueba permite detectar más de cien enfermedades raras a partir de una muestra de orina.
Hoy es el Día Mundial de la Radio, que fue proclamado por primera vez por la Conferencia General de la Unesco en 2011, a propuesta de España.
Este año, el Día se celebra bajo el lema de ‘Los jóvenes y la radio’. Desde la Unesco quieren reivindicar la labor social que desempeña el medio, al que han calificado como “un puente de comunicación para las comunidades alejadas, las regiones en desarrollo y las poblaciones vulnerables, que a veces no tienen otra conexión con el resto del mundo”.
En esta fotogalería, recogemos la colección de aparatos de radio que alberga el Museo Nacional de Ciencia y Tecnología (MUNCYT) en Alcobendas, desde un chispómetro de 1850 hasta un clásico radiodespertador de 1978 que todos recordamos haber visto en la mesilla de los abuelos. Bienvenidos a este paseo por la historia de las ondas.
El ‘chispómetro’ (1850). Puesto en comunicación con un carrete de Rühmkorff, este tipo de osciladores producen un campo eléctrico variable entre las esferas que, a partir de un cierto voltaje, genera descargas. / MUNCYT
Radio de galena, 1930. La señal producida por estos aparatos resultaba muy débil, por lo que era preciso utilizar auriculares para escucharla al no disponer de amplificador. / MUNCYT