Descubren una nueva especie de cocodrilo extinto en Guiza

Hace más de siglo se hallaron fósiles en la Formación Mokattam, en Egipto, y en ese momento se creyó que procedían de una especie conocida como ‘falso gavial’. Ahora, gracias a los avances en paleontología sabemos que se trata de una especie diferente.

Visión artística de la nueva especie
Visión artística de la nueva especie. / Adel Lee

Un equipo de investigadores ha descubierto una especie extinta de cocodrilo en la misma formación rocosa que se utilizó para esculpir la Gran Esfinge de Guiza hace más de 4 000 años. Un dato curioso es que, al igual que a este monumento histórico, al cráneo le faltaba la punta del hocico.

Los gaviales contaban con una distribución casi global con muchas especies que vivían en entornos marinos poco profundos.

Debido a esta coincidencia, los autores decidieron nombrar a este animal desaparecido con el nombre del dios Heru, quien “probablemente sirviera de inspiración para la construcción de la figura egipcia”, apunta el colíder del estudio e investigador en el University College de Londres, Philip Mannion.

Los llamaron Herugavialis cairensis y creen que podrían haber pertenecido al grupo de los gaviales, caracterizados por tener hocicos largos y delgados. El registro fósil de esta familia señala que contaban con una distribución casi global con muchas especies que vivían en entornos marinos poco profundos.

Hoy en día, existen dos especies vivas de gaviales y solo se encuentran en entornos de agua dulce del subcontinente indio y el sudeste asiático.

Nueva especie

En la década de 1920 se recuperaron varios fósiles de la Formación Mokattam que tiene 45 millones de años de antigüedad. Los fósiles descubiertos –entre los que se encontraba un cráneo casi completo–se describieron del género Tomistoma schlegelii o también conocida como ‘falso gavial'.

Sin embargo, los avances en paleontología y el uso de tomografías computarizadas permitieron al equipo identificar diferencias entre los restos arqueológicos. En concreto, identificaron características que lo distinguían del Tomistoma, incluida una cresta elevada alrededor de los ojos. El cráneo de Herugavialis estaba bastante bien conservado, pero hubo un rasgo concreto que les llamó la atención: le faltaba la punta del hocico.

Reconstrucción del extinto Herugavialis cairensis con la Gran Esfinge y las pirámides representadas al fondo. / Ilustración de Karim Zanaty.

Reconstrucción del extinto Herugavialis cairensis con la Gran Esfinge y las pirámides representadas al fondo. / Ilustración de Karim Zanaty.

Diversidad en el Mediterráneo

Por aquel entonces, el Herugavialis no era el único cocodrilo que vivía en el Egipto prehistórico, cuyas tierras estaban sumergidas por el Mediterráneo. El entorno marino poco profundo que cubría estas regiones también era el hogar de al menos otras dos especies de gaviales.

La región mediterránea albergó una gran diversidad de cocodrilos, incluidos los gaviales

Durante gran parte de los últimos 50 millones de años, la región mediterránea albergó una gran diversidad de cocodrilos, incluidos los gaviales, según explica el autor principal del trabajo e investigador del Museo Sueco de Historia Natural, Paul Burke.

Esta diversidad fluctuó a lo largo del tiempo en consonancia con los cambios en la temperatura global y el nivel del mar, antes de que desaparecieran todos los cocodrilos de esta región como consecuencia de la desecación del Mediterráneo hace 6 millones de años”, concluye.

Referencia: 

Burke, P. et al. 'Cranial anatomy of the Middle Eocene Egyptian crocodylian Herugavialis cairensis provides new insights into gavialoid diversity in the Mediterranean region'. Open Access 2026 

Fuente:
SINC
Derechos: Creative Commons.
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