Un componente bacteriano mejoraría la fertilidad en mujeres mayores de 35 años

Antes se pensaba que el envejecimiento reproductivo se debía a la disminución de la reserva ovárica o a una menor calidad de los embriones, pero un nuevo trabajo señala que las bacterias que habitan el endometrio podrían ser esenciales para la concepción.

Un componente bacteriano mejoraría la fertilidad en mujeres mayores de 35 años
El útero podría ser un objetivo terapéutico más accesible que los óvulos y los embriones. / Unsplash

A medida que se envejece, el entorno uterino deja de ser el mismo y la disminución de una bacteria beneficiosa, llamada Lactobacillus gasseri, puede dificultar mucho el embarazo natural o la fecundación in vitro.

Un nuevo estudio, publicado en Cell Host & Microbe, revela que los tratamientos con suplementos de esta bacteria o postbióticos podrían mejorar la fertilidad de mujeres mayores de 35 años.

Ahora sabemos que el éxito del embarazo también depende de que el endometrio esté sano y sea receptivo

Rong Li, líder del trabajo e investigadora de la Universidad de Pekín.

“Antes, el envejecimiento reproductivo se atribuía a la disminución de la reserva ovárica y a una menor calidad de los embriones”, afirma la líder del trabajo e investigadora de la Universidad de Pekín, Rong Li. “Ahora sabemos que el éxito del embarazo también depende de que el endometrio esté sano y sea receptivo”.

Propiedades beneficiosas

Para saberlo, los expertos analizaron muestras endometriales de 149 mujeres de entre 20 y 45 años que estaban en tratamiento por infertilidad, las dividieron en tres grupos –menores de 30 años, de 30 a 35 y mayores de 35– y observaron que las pacientes más jóvenes presentaban una mayor presencia de bacterias del género Lactobacillus.

“Un hallazgo que nos sorprendió fue que la diversidad microbiana no varió de forma notable entre los diferentes grupos de edad y que las principales diferencias se daban en especies bacterianas concretas”, señala Li.

Un año después, llevaron a cabo un seguimiento a las participantes, de las cuales 93 se sometieron a transferencias de embriones y 56 estaban encinta. Las tasas de concepción no variaron entre los grupos de edad, pero las mujeres embarazadas presentaban una mayor abundancia de Lactobacillus que el resto.

La diversidad microbiana no varió de forma notable entre los diferentes grupos de edad

Rong Li, líder del trabajo e investigadora de la Universidad de Pekín.

De hecho, los resultados revelaron que, de las cinco cepas diferentes, la Lactobacillus gasseri era la que mejor favorecía la salud endometrial debido a sus propiedades antioxidantes y antiinflamatorias. Además, también fue la que presentó mayor capacidad de adhesión a las células endometriales.

En el interior de la bacteria

Los investigadores examinaron las células estomacales del endometrio humano —un tipo de célula del tejido conectivo— para demostrar que un componente de Lactobacillus gasseri, el expolisacárido, ayuda a proteger contra el envejecimiento endometrial. Después, lo emplearon en ratonas y vieron que los ejemplares de mayor edad presentaron tasas de implantación embrionaria más elevadas

“Esto sugiere que un producto bacteriano concreto podría contribuir a los efectos observados sobre el envejecimiento y la receptividad del endometrio, lo que ofrece opciones más viables para la intervención clínica”, afirma Li.

La distancia entre un expolisacárido que atenúa el envejecimiento endometrial en ratonas de 11 meses y un tratamiento posbiótico para mujeres con edad materna avanzada es considerable

Guillermo Antiñolo, catedrático de Obstetricia y Ginecología en la Universidad de Sevilla

De esta manera, el útero podría ser un objetivo terapéutico más accesible que los óvulos y los embriones, aunque la investigadora advierte que nadie debería automedicarse con productos de Lactobacillus gasseri de venta libre, cuya eficacia para tratar la infertilidad no ha sido validada. También, señala que se necesita más investigación y que este trabajo por sí solo no puede demostrar que los cambios en el microbioma uterino provoquen el envejecimiento endometrial o resultados adversos en el embarazo.

“El envejecimiento reproductivo femenino es un proceso multinivel”, opina Li. “La salud del endometrio y su entorno microbiano necesitan estudiarse a fondo. Aunque se trata de un estudio en fase inicial, seguimos muy ilusionados con su potencial clínico para mejorar la fertilidad femenina”.

Según cuenta al SMC España el catedrático de Obstetricia y Ginecología en la Universidad de Sevilla, Guillermo Antiñolo (y que no ha participado en el estudio), esta investigación encaja bien con la evidencia sobre el papel del microbioma endometrial en la reproducción, pero advierte que otros ensayos recientes no lograron demostrar mejora en los resultados de la fecundación in vitro tras tratamiento dirigido al microbioma.

“La distancia entre un expolisacárido que atenúa el envejecimiento endometrial en ratones de 11 meses y un tratamiento posbiótico para mujeres con edad materna avanzada es considerable”, explica. La implicación clínica más inmediata no es terapéutica sino conceptual: refuerza la idea de que el envejecimiento uterino es un factor independiente del ovárico en el fracaso reproductivo, y que merece atención específica en la estrategia de tratamiento de fertilidad”, concluye.

Referencia

Meng. Li. et al. Lactobacillus gasseri Postbiotics Ameliorate Age-related Decline in Endometrial Receptivity. Cell Host & Microbe. 2026

Fuente:
SINC
Derechos: Creative Commons.
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