La autodomesticación propone que el ser humano ha sufrido, a lo largo de su evolución, un proceso de juvenilización para limitar la agresividad. Asimismo, la cognición visoespacial está relacionada con la evolución anatómica de las regiones parietales del cerebro. Un nuevo estudio plantea si ambas características podrían haber tenido influencias reciprocas o mecanismos compartidos.
Un equipo del Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana, en Burgos, ha realizado un estudio sobre la influencia del uso de herramientas en nuestros mecanismos cognitivos, en la percepción del cuerpo y del espacio.
Un grupo del Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana de Burgos y de la firma Sociograph ha utilizado técnicas de neuromarketing para analizar la relación entre la mano y la utilización de herramientas líticas. Con esta técnica, los expertos han estudiado las funciones cognitivas asociadas al proceso sensorial y exploratorio de la manipulación, además de la relación espacial entre mano y objeto.
El cerebelo controla movimientos que realizamos de forma mecánica, como escribir al ordenador o conducir. Aunque hasta ahora había indicios de que también está implicado en otras tareas relacionadas con la cognición y el afecto, no se había estudiado esta cuestión en profundidad. Ahora, gracias a un modelo de ratón, un estudio liderado por la Universidad de Salamanca lo confirma y explica qué ocurre cuando algo falla.
Investigadores de centros barceloneses han demostrado por primera vez que la regulación de un gen en el cerebro de ratones jóvenes los protege de los déficits de aprendizaje y memoria cuando envejecen. La terapia podría servir para tratar trastornos de demencia y neurodegenerativos, como el alzhéimer o la esclerosis múltiple.
Científicos de la Universidad de Lancaster (Reino Unido) han analizado las respuestas de fetos ante imágenes lumínicas para determinar en qué momento los bebés muestran su preferencia por las caras frente a otras formas. Los hallazgos indican que su fijación por los rostros comienza en la fase fetal. De forma paralela, los autores han descubierto que la luz exterior puede atravesar los tejidos humanos y llegar al útero.
Una mayor semejanza en una red compuesta por 36 conexiones entre regiones cerebrales sugiere un mayor parecido en una serie de factores psicológicos vinculados al rendimiento cognitivo. Así los demuestra una investigación pionera que se publica en la revista Human Brain Mapping y que ha sido dirigida desde la Universidad Autónoma de Madrid.
El cerebro cambia físicamente en respuesta a un programa de entrenamiento cognitivo. Así concluye una nueva investigación, publicada en la revista Brain Structure and Function, que revelan cómo los individuos con menor capacidad son los más beneficiados.
El cerebro de las personas mayores conserva cierta plasticidad, según sugiere un nuevo estudio de la Universidad Nacional de Educación a Distancia. El trabajo, realizado con ancianos de un centro de mayores, ha demostrado la eficacia de la intervención con videojuegos en este colectivo para mejorar el rendimiento en distintas funciones cognitivas que tienden a deteriorarse con la edad.