Después de un siglo sin poder ver este tipo de fenómenos en la Península Ibérica, el 12 de agosto se podrá ver un ocultamiento total del Sol por la Luna. Dos expertos explican la naturaleza de los eclipses solares y cómo observarlos.
Después de más de cien años de espera, la Península Ibérica disfrutará de dos eclipses totales de Sol en dos años. Una gran oportunidad para los cazadores de eclipses, apasionados de la astronomía que siguen estos breves fenómenos por todo el mundo.
En 1919 el astrónomo Arthur Eddington aprovechó un eclipse solar total para tomar mediciones que confirmaron una de las predicciones de la teoría de la relatividad de Albert Einstein: que las grandes masas como la del Sol eran capaces de curvar la luz. La repercusión mundial de aquella revolución científica convirtió al alemán en una superestrella.
Los eclipses de Sol han acompañado a la humanidad en toda su historia. Durante milenios provocaron terror e inspiraron la creación de mitos, hasta que fuimos aprendiendo, primero a predecirlos, y más tarde a comprender sus causas. Su estudio ha revelado la ciencia que esconden y otros muchos conocimientos para la física y la astronomía.
Estos fenómenos astronómicos ocurren cuando la Luna se interpone entre el Sol y los observadores, y se clasifican como totales, anulares y parciales según la cantidad de luz que permita visualizar el satélite. Se espera que para 2026 ocurra un ocultamiento total, lo que supondrá todo un hito histórico al no verse uno desde hace más de 100 años en la Península Ibérica.
España inaugurará en 2026 una etapa excepcional para la observación de estos fenómenos: en tres años se verán dos totales y uno anular. El Instituto Geográfico Nacional ha lanzado una web con todos los detalles.
Este 8 de abril, la Luna se interpondrá entre la Tierra y el Sol, ocultando totalmente nuestra estrella durante unos instantes. El espectáculo astronómico se podrá disfrutar en México, Estados Unidos y Canadá, y también a través de internet en canales como los de la agencia espacial estadounidense.
Imagen cedida por la NASA del edificio del Capitolio de los Estados Unidos. / EFE/EPA/NASA HANDOUT/Bill Ingalls