En los últimos años, el Ozempic se ha convertido en la estrella de una oleada de fármacos adelgazantes que ha desatado toda una locura. El mayor obstáculo para acceder a ellos, su alto precio, se aminora con las versiones genéricas que comienzan a entrar en algunos países, junto con una nueva generación de medicamentos mejorados en un mercado millonario cada vez más competitivo.
Algunos fármacos para adelgazar mejoran la salud del hígado al reducir la inflamación, la fibrosis y la regeneración del tejido hepático. Hasta ahora, los expertos pensaban que era consecuencia de perder peso, pero un nuevo estudio señala que estos medicamentos poseen mecanismos adicionales que ayudarían a crear terapias específicas contra enfermedades complejas.
Por primera vez, la Organización Mundial de la Salud ha emitido recomendaciones sobre el uso de terapias basadas en péptido similar al glucagón tipo 1 para tratar la obesidad como una enfermedad crónica y recurrente en adultos.
Las revisiones encargadas por la OMS a Cochrane confirman que los medicamentos GLP-1 ayudan a perder peso. Sin embargo, advierten de que la financiación industrial de los estudios pone en cuestión la fiabilidad de los resultados.