SORA‑Q es un pequeño robot de apenas ocho centímetros de diámetro que formó parte de la misión japonesa SLIM. La nave llegó a la superficie lunar en enero de 2024 y, tras el aterrizaje, el dispositivo se desplegó desde una esfera compacta hasta convertirse en un vehículo con ruedas capaz de desplazarse por el terreno y enviar imágenes a la Tierra.
La sonda japonesa aterrizó en la superficie lunar con gran precisión, pero de una forma inclinada que complica su recarga de energía y operaciones. Los responsables de la misión cruzan los dedos para que la luz solar active sus células solares a principios de febrero.
Japón se ha convertido en el quinto país del mundo en lograr alunizar con éxito gracias a su nave SLIM. Sin embargo, tras un problema con sus células solares, los responsables de la misión desconectaron su batería y confían ahora en generar energía cuando la luz del Sol llegue por el oeste a la superficie lunar.
El país del sol naciente quiere ser el quinto que logra aterrizar en la Luna. Lo intentará con su nave SLIM, que este jueves ha despegado junto a otra misión para resolver misterios sobre la formación del universo: XRISM.