Un estudio del Observatorio Europeo Austral concluye que las propuestas actuales para lanzar más de 1,7 millones de satélites tendrían consecuencias devastadoras para la astronomía. Según sus cálculos, la cifra no debería superar los 100 000, siempre que sean invisibles a simple vista, para preservar las observaciones con telescopios modernos.