Un estudio del MNCN-CSIC revela un drástico declive de la biodiversidad en un bosque nublado andino de Colombia tras comparar censos realizados con 35 años de diferencia. La investigación apunta a una enfermedad emergente como principal causa de este deterioro ecológico.
Según un estudio internacional, el planeta se encamina a superar en torno a ese año el límite de 1,5 grados de calentamiento respecto a la era preindustrial, debido al aumento continuado de las emisiones de gases de efecto invernadero. El informe advierte de que el sistema climático se está calentando a un ritmo récord, con impactos ya visibles en océanos y ecosistemas.
Dos estudios internacionales advierten de que el riesgo de inundaciones costeras ha aumentado en las últimas décadas. Uno de estos trabajos estima que el ascenso del nivel del mar explica el 58 % de los episodios extremos en el océano registrados entre 2000 y 2018 y ha casi triplicado el número de días afectados desde la década de 1970.
Las estimaciones del Sistema de Monitorización de la Mortalidad Diaria concluyen que entre 2015 y 2025 ha habido 27 564 muertes atribuibles al calor. El Ministerio de Sanidad ha puesto en marcha un plan nacional de prevención contra el calor extremo que estará activo hasta octubre.
Las regiones con mayor inequidad económica muestran mayor vulnerabilidad al frío y al calor, mientras que las regiones con mayor PiB presentan mayor riesgo ante altas temperaturas.
Una nueva investigación en EE UU cuantifica el impacto del ozono troposférico asociado al humo entre 2006 y 2023. El estudio lo vincula con unos 2 045 fallecimientos anuales en exceso durante ese periodo, que se suman a los atribuibles a otras fuentes de contaminación.
Europa encadena un año de extremos climáticos sin precedentes, con episodios de calor persistente, incendios de gran magnitud, retroceso del hielo y océanos anómalamente cálidos. Un informe internacional advierte de que estos impactos ya están transformando el territorio y elevando los riesgos ambientales y sociales.
Dos aviones idénticos pueden despegar con el mismo consumo de combustible y dejar huellas climáticas distintas. El resultado no depende solo de las emisiones de dióxido de carbono, sino de cómo, cuándo y por dónde operan dentro del espacio aéreo. Incorporar estas variables en la planificación de rutas abre la puerta a rediseñar la actividad aérea para reducir su impacto ambiental.
Un estudio transfronterizo liderado por el Meteocat en el marco del proyecto europeo LIFE Pyrenees4Clima constata menos heladas, menos olas de frío y más días de verano en toda la cordillera. La temperatura media anual ha aumentado 1,9 ºC desde 1959 y hasta 2,7 ºC en verano, con un incremento constante de las noches tropicales.
Una nueva investigación revela que las olas de calor en la última década han tenido impacto sobre más del 60 % del área del Mediterráneo occidental. El impacto de este fenómeno sobre el ecosistema varía en velocidad.