Un equipo científico ha analizado el ADN del pez pulmonado, que es treinta veces del tamaño del genoma humano. Todos los vertebrados terrestres se remontan a un pez de la clase de los peces de aletas lobuladas, que salió del océano y llegó a tierra, y cuyos parientes más cercanos son tres linajes de peces pulmonados actuales.
Una de las tácticas de estos microorganismos infecciosos consiste en recubrir sus membranas celulares con una biopelícula densa y pegajosa que actúa como escudo para evitar que entren estos fármacos y los eliminen. Investigadores daneses han encontrado ahora una forma de acabar con esta estrategia.
Un análisis genómico demuestra que la población de estos grandes mamíferos en la isla de Wrangel, en Rusia, se mantuvo estable hasta su repentina desaparición hace tan solo 4000 años. Este descubrimiento refuta la teoría de que se extinguieron por razones genéticas. Algo ocurrió, pero todavía no se sabe qué.
Insertar, invertir o eliminar secuencias largas de ADN en posiciones específicas del genoma de bacterias es posible gracias a una nueva herramienta que utiliza los llamados ‘puentes de ARN’. Esta estrategia ofrece un corta-pega más eficiente, en comparación con los métodos actuales. Sin embargo, aún no se ha demostrado que el sistema funcione en células humanas.
Un estudio internacional, liderado por investigadores del CSIC, desvela nuevos datos sobre la base genética para desarrollar esta enfermedad rara que afecta a los vasos sanguíneos, un trastorno que puede provocar ceguera e ictus.
Un estudio sobre miles de tumores mamarios ha descubierto que las secuencias genéticas hereditarias son potentes predictores de la enfermedad y de su mortalidad. La nueva información podría ayudar a abordar la dolencia en etapas tempranas.
De los cinco restos fósiles de bebés y fetos con este trastorno cromosómico, tres fueron encontrados en yacimientos de la Edad de Hierro de Navarra. Además, en uno de estos enclaves navarros se ha identificado el primer caso del mundo de síndrome de Edwards en población arqueológica. La investigación ha estado liderada por el Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva, en Alemania, y ha contado con la participación de varias universidades españolas.
Varios estudios publicados en Nature presentan nuevos datos sobre la historia genómica de poblaciones euroasiáticas desde el Neolítico y el Mesolítico. Mediante análisis genéticos de huesos y dientes, los autores han rastreado el origen de enfermedades autoinmunes en cerca de 5.000 individuos, alguno con una antigüedad de 34.000 años.
Científicos de España y EE UU han recuperado y analizado el ADN de 146 personas que habitaron las actuales Croacia y Serbia en el primer milenio. El trabajo corrobora que la migración eslava que llegó a la región a partir del siglo VI, durante el dominio romano, representó uno de los mayores cambios demográficos permanentes en el continente europeo, cuya influencia cultural perdura hasta hoy.
Un estudio coliderado por el Instituto de Biología Evolutiva identifica cientos de miles de regiones conservadas en el genoma humano no codificante, mediante la comparación de la mayor base de datos de genomas de primates y mamíferos. Los elementos genómicos conservados en primates y humanos podrían arrojar luz sobre las raíces de nuestras enfermedades.