Un estudio sueco con más de un millón de mujeres revela que vivir experiencias adversas en la infancia, como violencia, abuso o pobreza, puede aumentar significativamente el riesgo de desarrollar esta enfermedad ginecológica en la edad adulta. Al ser un trabajo observacional no puede establecerse una relación causal firme.
La desinformación médica y social perpetúa ideas erróneas que dificultan el diagnóstico y tratamiento de una enfermedad que afecta a millones de mujeres en el mundo.
Un informe de la Universidad de Cambridge advierte de que los datos recopilados por estas aplicaciones pueden usarse para vigilancia laboral, acoso digital y limitar el acceso al aborto. Expertas piden regulación urgente y alternativas públicas.
Las pacientes que sufren esta enfermedad, casi un 8 % de las mujeres, experimentan graves episodios de ansiedad y depresión antes de la menstruación. Sin embargo, apenas se diagnostica y no existen estrategias claras de tratamiento.
Un nuevo estudio muestra que estos comportamientos en el embarazo, alumbramiento y puerperio siguen siendo recurrentes. Entre las causas también se encuentra un sistema sanitario saturado que no permite a los profesionales atender adecuadamente a todas las pacientes, según los expertos.
La misión Hypatia II, que simulaba una estancia en Marte, se ha completado con éxito y sus resultados se han hecho públicos hoy. Esta investigación tenía como objetivo estudiar los efectos que las misiones espaciales pueden provocar sobre el cuerpo de las mujeres.
El 70 % de las mujeres experimenta molestias menstruales todos los meses y un 20 % de ellas afirma no haber recibido nunca atención ginecológica. El estudio realizado por el CSIC, en colaboración con la Universidad de Australia Occidental, analiza las barreras para acceder al diagnóstico y el tratamiento de dolencias relacionadas con la menstruación.
Un nuevo estudio revela que ellas utilizan más el smartphone que otros géneros y presentan mayor temor a la crítica social en línea. Los autores apuntan que “podrían necesitar estrategias específicas de prevención y apoyo, ya que están más expuestas a sufrir por esta dependencia tecnológica”.
Investigadores del Instituto de Investigación Germans Trias i Pujol han liderado un trabajo que evalúa por primera vez la diferencia entre sexos frente a la enfermedad hepática en fase avanzada en un modelo de rata.
La salud y la enfermedad dependen de factores biológicos y de tratamientos médicos, pero tienen también una dimensión social innegable. Esta investigadora nos cuenta cómo la visión sociológica y de género de la salud aporta claves esenciales, ya que tradicionalmente la medicina ha ignorado la especificidad de las mujeres, excepto para lo puramente reproductivo.