Un equipo internacional reevalúa el fósil Qafzeh 25, un humano moderno arcaico, y documenta una lesión mandibular compatible con un traumatismo producido por un objeto afilado, uno de los escasos ejemplos conocidos en el Paleolítico medio. El análisis también aporta nuevas evidencias sobre su salud bucodental y refuerza la hipótesis de que fue enterrado de forma deliberada.
La Universidad de Córdoba participa en un estudio internacional que documenta modificaciones de huesos después de la muerte no vinculadas al consumo para alimentación. Los investigadores sugieren que los restos provenientes de la cueva de los Mármoles, en Córdoba, podrían haber sido tallados para convertirlos en herramientas, aunque también podría haber otros fines simbólicos detrás de estas transformaciones.