Un nuevo estudio en ratones revela cómo los cambios en el aparato digestivo influyen en el deterioro cognitivo y apunta a posibles vías de intervención, como la estimulación del nervio vago o la restauración del microbioma mediante antibióticos.
La transmisión se concentró especialmente entre hombres que tienen sexo con hombres y no se registraron ingresos en UCI ni fallecimientos en ninguno de los grupos analizados. Un nuevo estudio, liderado por el CIBER, analizó más de 1 100 casos notificados en siete comunidades autónomas hace cuatro años.