Un estudio prospectivo en más de 1 000 personas vacunadas en Cataluña con TAK-003 no identifica efectos adversos graves y aporta nueva evidencia sobre la seguridad a corto plazo de la vacuna. Los síntomas más habituales fueron dolor en el lugar de la inyección, cefalea, cansancio y malestar general.
Un patrón inesperado en los cromosomas, fruto de la interacción entre telómeros y centrómeros, permite identificar tumores y seguir su evolución. Estas alteraciones no son solo errores, sino mecanismos que los propios cánceres utilizan para sostener su crecimiento sin límites.