Esta bacteria provoca infecciones leves, como las otitis, o graves como la neumonía y la meningitis. Expertos españoles han descrito la mutación de uno de sus clados, es decir, del conjunto de especies que descienden de un antepasado común, lo que explica por qué es tan virulento y cuenta con capacidad para evadir al sistema inmunitario.
Si existe privación del sueño, el cerebro permanece despierto durante más tiempo y continúa procesando estímulos e información. No dormir causa fatiga, y también se acompaña de cambios medibles en las conexiones neuronales.