Un estudio europeo con 1 147 niños y niñas de seis países detecta una asociación más intensa en el entorno escolar que en el hogar. Los resultados apuntan a que los cambios metabólicos se desarrollan de forma gradual y no como respuesta a exposiciones puntuales.
Investigadores del CNIC han creado un método computacional que permite seguir los movimientos y cambios de forma del tejido cardíaco durante las primeras etapas del desarrollo embrionario. El modelo identifica varias regiones con patrones de deformación distintos, pero coordinados con precisión.