Las personas que no recuerdan aquello que soñaron presentan con mayor frecuencia biomarcadores asociados a esta enfermedad neurodegenerativa. Los investigadores de un nuevo estudio creen que podría deberse a alteraciones en la red neuronal por defecto, un sistema cerebral implicado en la creación de los sueños.
Las alteraciones del sistema inmunitario en estos niños podrían persistir hasta la adolescencia, aumentar el riesgo de infecciones a largo plazo e influir en su respuesta a las vacunas. Un estudio internacional indica que la exposición al VIH en el útero podría afectar a moléculas clave implicadas en la inflamación, la activación de las defensas y la salud vascular.