Un equipo investigador liderado por el Hospital Clínic-IDIBAPS ha descubierto cómo el cerebro se prepara para comer al detectar señales sensoriales como la vista o el olfato de los alimentos. Cuando este proceso falla, se alteran la conducta alimentaria y el metabolismo, lo que puede favorecer la aparición de diabetes y obesidad.
El análisis reúne la evidencia obtenida en ensayos clínicos, estudios de laboratorio y el uso de miles de millones de dosis. Sus autores destacan el potencial de esta tecnología para prevenir y tratar otras enfermedades, además de la covid-19.