La mayoría de los planetas en nuestra galaxia tienen un tamaño entre la Tierra y Neptuno, pero se sabía poco sobre cómo llegan a tener este tamaño. Ahora, en estudio internacional ha revelado las transformaciones radicales que sufren los planetas en formación durante este proceso.
Estos fenómenos astronómicos ocurren cuando la Luna se interpone entre el Sol y los observadores, y se clasifican como totales, anulares y parciales según la cantidad de luz que permita visualizar el satélite. Se espera que para 2026 ocurra un ocultamiento total, lo que supondrá todo un hito histórico al no verse uno desde hace más de 100 años.
Un hallazgo en el universo primitivo cuestiona las teorías sobre el origen de las mayores estructuras cósmicas. Las observaciones de un sistema muy joven revelan una energía interna muy superior a la prevista, lo que apunta a procesos de formación más tempranos e intensos de lo esperado.
El Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC) ha obtenido imágenes que revelan la estructura interna de un ‘jet’ expulsado por una estrella joven y su interacción con el entorno. El hallazgo permite confirmar por primera vez un modelo teórico planteado hace tres décadas sobre la dinámica de los jets estelares.
El telescopio James Webb encuentra que un exoplaneta está rodeado por una capa de gases. El hallazgo desafía la creencia establecida de que los planetas relativamente pequeños tan cerca de sus estrellas no pueden tener atmósferas.
El aumento masivo de satélites en órbita plantea un desafío crítico para la observación astronómica. Un estudio en Nature advierte que su impacto podría comprometer la calidad de las imágenes captadas por los principales telescopios espaciales.
En 2015 la NASA lanzó una campaña publicitaria destinada a promocionar las excelencias turísticas de varios exoplanetas, mundos exteriores a nuestro sistema solar. Naturalmente, no era una campaña turística real, sino divulgación científica con recursos imaginativos. Esta es la historia de aquella curiosa iniciativa.
La Agencia Espacial Europea comparte las primeras imágenes del satélite Sentinel 1-D donde expone desde la ciudad de Bremen a zonas vulnerables al cambio climático como el hielo de la Antártida, la península de Tierra de Fuego y los glaciares Thwaites y Pine.
Un análisis de 28 horas de audio del rover identifica 55 eventos eléctricos asociados a vientos intensos y remolinos de polvo, lo que revela una atmósfera marciana más dinámica y potencialmente más peligrosa para futuras misiones.
Un análisis de isótopos de rocas lunares y terrestres, publicado en Science, revela que el hipotético planeta que chocó contra la Tierra y dio lugar a nuestro satélite hace 4 500 millones de años viene de más cerca del Sol de lo esperado.