Suscríbete al boletín semanal

Suscríbete para recibir cada semana el boletín SINC con los contenidos más relevantes y no te pierdas nada de la actualidad científica.

Suscríbete al boletín semanal
Si estás registrado

No podrás conectarte si excedes diez intentos fallidos.

Si todavía no estás registrado

La Agencia SINC ofrece servicios diferentes dependiendo de tu perfil.

Selecciona el tuyo:

Periodistas Instituciones
Si estás registrado

No podrás conectarte si excedes diez intentos fallidos.

Si todavía no estás registrado

La Agencia SINC ofrece servicios diferentes dependiendo de tu perfil.

Selecciona el tuyo:

Periodistas Instituciones
Es el ave con mayor diferencia de tamaño entre sexos

La competencia en los nidos de avutarda perjudica a las crías hembra

El pollo hembra recibe menos alimento por parte de su madre avutarda que su hermano, mucho mayor y más competitivo. Nuevas observaciones demuestran que no hay trato de favor de la madre hacia su hijo, sino que este impide que su hermana acceda al alimento que ofrece la progenitora.

Hembra de avutarda (Otis tarda) con su pollo. / Franz Kovacs

La competencia entre hermanos de una misma camada o nido por el alimento proporcionado por sus progenitores es un hecho habitual en la naturaleza. Los más débiles pueden terminar muriendo, especialmente en años de escasez de recursos.

En el caso de las avutardas (Otis tarda) esta desventaja suele afectar más al pollo hembra cuando comparte los cuidados maternos con un hermano, al ser este mucho mayor y más competitivo que ella. La competencia entre ambos sexos puede acabar con la muerte por inanición de la hermana.

Así lo explican investigadores del Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC), en colaboración con las universidades Complutense y Autónoma de Madrid, en un artículo que han publicado en la revista Animal Behaviour.

Los pollos de avutarda tienen un periodo de dependencia materna de entre 6 y 18 meses. Aunque durante este periodo buscan ellos mismos su comida, reciben alimento adicional de la madre.

“Para alcanzar el tamaño adulto, los pollos macho necesitan crecer más rápido y, por tanto, demandan más cuidados maternos que sus hermanas. Sabemos que el cuidado que la madre proporciona al pollo influye directamente en el éxito reproductivo de sus hijos cuando alcanzan la madurez, pero no en el de sus hijas”, explica el investigador del MNCN Juan Carlos Alonso.

"En familias con dos pollos de sexo diferente los hijos reciben alimento de sus madres el doble de veces que las hijas, pero no porque exista una preferencia materna”, explica Alonso

“Además, en especies poligínicas, en las que un macho exitoso fecunda a numerosas hembras, y cada una de estas puede criar a uno o dos pollos por temporada, un hijo bien criado puede proporcionar muchos más nietos a su madre que una hija. Con estos datos cabría esperar que las madres de dos pollos de distinto sexo atendieran más al macho que a la hembra, para tener más descendencia”, asevera.

Observaciones de familias de avutarda

Los investigadores han observado las interacciones entre los pollos y sus madres en familias con dos pollos de diferente sexo, comparándolas con familias de dos pollos hembra, dos pollos macho, y un solo pollo.

“Hemos comprobado que en familias con dos pollos de sexo diferente los hijos reciben alimento de sus madres el doble de veces que las hijas, pero no porque exista una preferencia materna”, explica Alonso. “Lo que ocurre es que los pollos macho permanecen más cerca de la madre que sus hermanas, consiguiendo así más comida. Cuando la madre captura una presa y la ofrece a ambos pollos, casi siempre es el macho quien la alcanza antes”, continúa.

En familias con pollos del mismo sexo ambos pollos reciben alimento con la misma frecuencia, y en las de un solo pollo hembra, este recibe más comida de su madre que cuando comparte la atención materna con un hermano.

“Nuestra conclusión es que las diferencias entre pollos macho y hembra en familias mixtas no implican una voluntad de manipulación por parte de la madre, sino que es la mayor competitividad de los machos, consecuencia de sus mayores requerimientos alimentarios derivados del fuerte dimorfismo sexual de esta especie, la que determina que las hermanas reciban menos alimento y sufran mayor mortalidad cuando tienen un hermano que cuando están solas”, concluye el experto.

Referencia bibliográfica:

Juan C. Alonso, Enrique Martín, Manuel B. Morales y Javier A. Alonso. "Sibling competition and not maternal allocation drives differential offspring feeding in a sexually size-dimorphic bird".(2018) Animal Behaviour 137: 35-44. DOI: https://doi.org/10.1016/j.anbehav.2017.12.021

Fuente: MNCN-CSIC
Derechos: Creative Commons
Artículos relacionados
Estas ranas de cristal bailan para atraer la atención de las hembras en un hábitat ruidoso

La mayoría de las ranas croan de una forma característica para atraer la atención de posibles parejas. Pero algunas especies, sobre todo las que habitan cerca de corrientes de agua fuertes, donde el ruido puede ensombrecer esas canciones de amor cruciales, realizan además señales visuales como el aleteo de una extremidad o un movimiento de cabeza. Este baile se ha documentado por primera vez cerca de arroyos en las selvas tropicales de la India, Borneo, Brasil y, ahora, en Ecuador.

Descubiertas tres nuevas especies de gorgojos ciegos en Canarias

Baezia aranfaybo, localizado en el El Hierro, y Baezia madai y Baezia tizziri, en La Palma, son los tres nuevos gorgojos hallados en las Islas Canarias. Son ciegos, con cuerpos alargados y planos y ligeramente despigmentados.