Suscríbete al boletín semanal

Suscríbete para recibir cada semana el boletín SINC con los contenidos más relevantes y no te pierdas nada de la actualidad científica.

Suscríbete al boletín semanal
Si estás registrado

No podrás conectarte si excedes diez intentos fallidos.

Si todavía no estás registrado

La Agencia SINC ofrece servicios diferentes dependiendo de tu perfil.

Selecciona el tuyo:

Periodistas Instituciones
Si estás registrado

No podrás conectarte si excedes diez intentos fallidos.

Si todavía no estás registrado

La Agencia SINC ofrece servicios diferentes dependiendo de tu perfil.

Selecciona el tuyo:

Periodistas Instituciones
El artículo se publica en la revista ‘Nature Geoscience’

La temperatura podría subir tres grados en 2050

Un grupo internacional ha utilizado un método nuevo para predecir el calentamiento global de los próximos años. A mitad del siglo XXI se esperan entre 1,4 ºC y 3 ºC más que ahora.

Un nuevo estudio calcula un incremento de la temperatura de entre 1,4 ºC y 3 ºC en el 2050.Imagen: Eye2eye
La temperatura podría subir tres grados en 2050 . Foto: Eye2eye

Un grupo internacional ha utilizado un método nuevo para predecir el calentamiento global de los próximos años. A mitad del siglo XXI se esperan entre 1,4 ºC y 3 ºC más que ahora.

En menos de 40 años, la temperatura del planeta aumentará entre 1,4 ºC y 3 ºC de promedio. Nature Geoscience publica los cálculos de un equipo internacional de investigadores, que advierten de la evolución del calentamiento global si no se mitigan las emisiones de gases de efecto invernadero.

La previsión de incremento de la temperatura en la Tierra se ha hecho con simulaciones de miles de modelos climáticos diferentes.

Los resultados de este sistema concuerdan con la evaluación de los expertos del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC) de las Naciones Unidas.

La simulación se ha hecho con técnicas capaces de combinar las variaciones en las temperaturas locales del último medio siglo, porque se asume que los datos reales del pasado son los mejores para realizar la estimación.

La sutileza de predecir el clima

Aún existen tres aspectos del clima inciertos para los científicos: la sensibilidad del equilibrio del clima, el índice de captación de calor de los océanos y la presión histórica de los aerosoles. Esta tríade, así como los procesos físicos subyacentes, dificultan la previsión de la evolución de la temperatura global durante el siglo XXI.

Según la investigación, los modelos de cálculo anteriores subestimaban estas incertidumbres. Parte del error se debía a la correlación entre la sensibilidad del equilibrio del clima y el rol de los aerosoles, que tiende a sobreestimar la capacidad de absorción de calor del océano.

Referencia bibliográfica:

Rowlands, D.J.; Frame, D.J.; Ackerley, D.; Aina, T.; Booth, B.B.B.; Christensen, C.; Collins, M.; Faull, N.; Forest, C.E.; Grandey, B.S.; Gryspeerdt, E.; Highwood, E.J.; Ingram, W.J.; Knight, S.; Lopez, A.; Massey, N.; McNamara, F.; Meinshausen, N.; Piani, C.; Rosier, S.M.; Sanderson, B.M.; Smith, L.A.; Stone, D.A.; Thurston, M.; Yamazaki, K.; Yamazaki, Y.H.; Allen, M.R. “Broad range of 2050 warming from an observationally constrained large climate model ensemble”. Nature Geoscience, 25 de marzo de 2012. DOI: 10.1038/ngeo1429

Fuente: SINC
Derechos: Creative Commons
Artículos relacionados
La cola del aligátor americano puede regenerarse como la de otros reptiles

Algunos lagartos han desarrollado estrategias para que sus colas amputadas vuelvan a crecer, pero, hasta ahora, poco se sabía sobre la capacidad del aligátor americano, de mucho mayor tamaño, para regenerarla. Un equipo de científicos ha descubierto que los más jóvenes, protagonistas del #Cienciaalobestia, pueden recuperar parte de esta extremidad, pero esta difiere de la estructura original.

Los pulgares de los neandertales se adaptaron para sujetar herramientas con mango

Un equipo liderado por la Universidad de Kent en Reino Unido, que ha analizado restos neandertales custodiados por varios museos, asegura que eran capaces de utilizar agarres de potencia. Esto implica que adaptaron sus pulgares para sostener herramientas de la misma manera que cogemos un martillo, entre los dedos y la palma de la mano, con la fuerza de dirección del pulgar.