Si estás registrado

No podrás conectarte si excedes diez intentos fallidos.

Si todavía no estás registrado

La Agencia SINC ofrece servicios diferentes dependiendo de tu perfil.

Selecciona el tuyo:

Periodistas Instituciones
Si estás registrado

No podrás conectarte si excedes diez intentos fallidos.

Si todavía no estás registrado

La Agencia SINC ofrece servicios diferentes dependiendo de tu perfil.

Selecciona el tuyo:

Periodistas Instituciones

Los sapos corredores aceleran la huida si el refugio está cerca

Muchos animales huyen hacia un refugio para evitar a sus depredadores, pero a veces les supone un gasto energético importante. Para ahorrar energía y reducir el riesgo de ser detectados, los sapos corredores varían la rapidez y continuidad de su carrera en función de la distancia a la que se encuentre el refugio.

Sapo corredor hallado debajo de una piedra en Francia. / Bernard DUPONT 

En la naturaleza, una de las estrategias más frecuentes para burlar a los depredadores es la huida hacia un refugio. Sin embargo, para la presa esto supone un gasto energético y un mayor riesgo de ser detectada por el depredador.

La huida supone a la presa un gasto energético y un mayor riesgo de ser detectada por el depredador

El investigador del Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC) Francisco Javier Zamora-Camacho quiso comprobar cómo afectaba la distancia a la que se encuentra el refugio con la estrategia de huida de las presas. Para ello se centró en los sapos corredores (Epidalea calamita).

Los resultados, publicados en la revista Zoology, muestran que estos anfibios cambian su estrategia de huida de los depredadores en función de la distancia del refugio corriendo más deprisa y de forma más continuada, solo si la distancia es corta. De esta forma, reduce los costes de la huida y el riesgo de ser detectado por un depredador.

Sapos a la carrera

Los ejemplares capturados –21 hembras y 27 machos– se introdujeron en terrarios en los que se construyeron tres recorridos de distinta longitud (210, 140 y 70 cm) desde la línea de salida hasta los refugios. En cada recorrido se simuló la presencia de depredadores y se midió la velocidad y el número de veces que los individuos se detenían en la huida. 

A corta distancia, los sapos corren a más velocidad, lo que les permite llegar antes al refugio

“Los resultados obtenidos muestran que, a corta distancia, los sapos corren a más velocidad, lo que les permite llegar antes al refugio. Por el contrario, en los tramos localizados a media y larga distancia tan solo aceleran tras recorrer el primer tramo, haciendo, además, un desplazamiento más intermitente, deteniéndose con más frecuencia”, continúa el investigador. 

Esto favorece que los individuos puedan ahorrar energía y reducir el riesgo de ser detectados, “solo acelerando y haciendo un desplazamiento continuo si la amenaza no desaparece”, explica Zamora-Camacho. 

“Además, estas diferencias fueron más intensas en el caso de los machos, lo que podría deberse a que, al estar más expuestos a los depredadores durante actividades como la defensa del territorio o el apareamiento, tienen más necesidad de desarrollar estrategias de huida eficaces”, concluye. 

Referencia

Zamora-Camacho, F. J. (2020). “Toads modulate flight strategy according to distance to refuge”. Zoology, 139, 125741. DOI: https://doi.org/10.1016/j.zool.2019.125741

Fuente:
MNCN
Derechos: Creative Commons.
Artículos relacionados
Alt de la imagen
Descubierto un minúsculo pariente de los dinosaurios

Entre los animales más grandes que han pisado o volado sobre la faz de la Tierra figuran los dinosaurios y los pterosaurios, pero sus ancestros pudieron tener un tamaño muchísimo menor. Así lo sugiere el fósil de un pariente descubierto en Madagascar de tan solo 10 cm de altura: Kongonaphon kely, un 'pequeño asesino de insectos' que puede ayudar a explicar algunas de las características de sus gigantescos primos.

Alt de la imagen
El Homo erectus no era esbelto y ligero, sino compacto, achaparrado y robusto

Un trabajo del CSIC y el Centro Nacional de Investigación de La Evolución Humana ha reconstruido en 3D el tórax del niño de Turkana, el esqueleto de H. erectus más completo, datado en 1,5 millones de años. Este estudio revela que la forma estilizada del humano moderno, con tórax y pelvis estrecho, apareció más recientemente de lo que se pensaba.