Suscríbete al boletín semanal

Suscríbete para recibir cada semana el boletín SINC con los contenidos más relevantes y no te pierdas nada de la actualidad científica.

Suscríbete al boletín semanal
Si estás registrado

No podrás conectarte si excedes diez intentos fallidos.

Si todavía no estás registrado

La Agencia SINC ofrece servicios diferentes dependiendo de tu perfil.

Selecciona el tuyo:

Periodistas Instituciones
Si estás registrado

No podrás conectarte si excedes diez intentos fallidos.

Si todavía no estás registrado

La Agencia SINC ofrece servicios diferentes dependiendo de tu perfil.

Selecciona el tuyo:

Periodistas Instituciones

Una civilización precolonial ya realizó cambios en la selva amazónica hace miles de años

Un nuevo estudio internacional demuestra que los humanos utilizaron el fuego regularmente para limpiar pequeñas áreas abiertas en la selva de la Amazonia y, así, posiblemente atraer a grandes mamíferos hace unos 10.000 años. Sin embargo, los investigadores confirman que la deforestación es en realidad un fenómeno actual.

Vista aérea del área Severino Calazans, una de las zonas investigadas en Brasil. / Martti Pärssinen

El estudio de geoglifos en el estado brasileño de Acre, en el suroeste de la Amazonia, permitió a un equipo internacional de científicos, liderado por Alceu Ranzi, de la Universidad Federal de Acre, en Brasil, y Martti Parssinen, de la Universidad de Helsinki, en Finlandia, descubrir en 2002 una civilización precolonial desconocida que construyó allí centros ceremoniales geométricos y sistemas de carreteras sofisticados. 

Los resultados indican que la vegetación principal del bosque y las precipitaciones se han mantenido sin apenas cambios durante los últimos 10.000 años hasta el siglo XX

Esta civilización floreció en la selva hace 2.000 años y apoya la teoría del profesor William Balee de la Universidad de Tulane, en EE UU, sobre un impacto humano temprano que alteró radicalmente esa selva amazónica prístina.

El equipo ha publicado ahora un nuevo estudio en la revista Antiquity en el que demuestra que esa civilización constructora de geoglifos tiene una historia mucho más larga de lo que se esperaba. Los miembros del equipo confirman que utilizaron fuego regularmente para limpiar pequeñas áreas abiertas en la selva tropical. Estas actividades comenzaron poco después de que terminara la última Edad de Hielo, miles de años antes de que se construyeran los primeros geoglifos.

Gracias al carbón que estos humanos dejaron en el suelo amazónico durante los últimos 10.000 años, ha sido posible medir sistemáticamente los valores de isótopos de carbono 13 de muchas muestras. A partir de estos valores, fue posible estimar la vegetación pasada y la precipitación. Los resultados indican que la vegetación principal del bosque y las precipitaciones se han mantenido sin apenas cambios durante los últimos 10.000 años hasta el siglo XX.

“No se observaron evidencias de períodos más secos o formaciones de sabanas naturales o artificiales antes de que la colonización actual comenzara a penetrar en el suroeste de la Amazonia desde finales del siglo XIX y XX”, dicen los autores. 

El papel de la presencia humana milenaria 

Según estos, las teorías existentes sobre la formación de extensas sabanas en el suroeste de la Amazonia durante el período actual del Holoceno se basan en una interpretación errónea de la conexión entre la acumulación de carbón y los incendios naturales debido a períodos climáticos más secos. Estas interpretaciones no han tenido en cuenta la presencia humana milenaria en la Amazonia.

“Las cenizas y el carbón fertilizaron el suelo y se prepararon zonas para el cultivo de palmeras, hortalizas y raíces útiles para la subsistencia humana”, añade Ranzi

Ranzi asegura que “es posible que esas áreas abiertas tuvieran como objetivo atraer a grandes mamíferos, como perezosos gigantes y mastodontes, hasta que la megafauna desapareció para siempre”. Además, “las cenizas y el carbón fertilizaron el suelo y se prepararon zonas para el cultivo de palmeras, hortalizas y raíces útiles para la subsistencia humana”, añade. 

Parssinen agrega que “probablemente no sea una coincidencia que hoy en día el suroeste de la Amazonia sea considerado uno de los centros de domesticación más importantes. La yuca/mandioca, la calabaza, el ají y el melocotonero parecen haber sido domesticados allí hace casi 10.000 años”.

En todos los casos, los procesos de domesticación dejaron huellas importantes en la composición de la selva amazónica. El estudio muestra que los pueblos indígenas de la Amazonía han podido utilizar su medio ambiente de manera sostenible. “No hay indicios de que grandes áreas de bosque hayan sido deforestadas antes de la segunda mitad del siglo XX. La deforestación es un fenómeno actual”, confirma Parssinen. 

Referencia

Martti Pärssinen et al. “The geoglyph sites of Acre, Brazil: 10 000-year-old land-use practices and climate change in Amazonia” Antiquity

Fuente:
DICYT
Derechos: Creative Commons.
Artículos relacionados
La piel de un sapo australiano esconde un arma mortal contra las bacterias

Un equipo internacional de científicos, con participación española, ha descubierto excepcionales propiedades moleculares en un péptido antimicrobiano obtenido de la piel de un sapo australiano, protagonista del #Cienciaalobestia. El hallazgo podría inspirar el desarrollo de nuevos fármacos sintéticos para combatir infecciones bacterianas.

Las praderas marinas de posidonia pueden capturar y extraer plásticos vertidos al océano

Un estudio liderado por expertos de la Universidad de Barcelona revela que las praderas de posidonia pueden capturar y extraer plásticos del medio marino. Este mecanismo natural podría llegar a atrapar cada año cerca de 867 millones de estos compuestos en áreas costeras.