Unas larvas de mosca logran sobrevivir a más de 200 metros bajo el agua

En lugar de usar sus sacos aéreos traqueales modificados para respirar, los utilizan como órganos de flotabilidad, lo que les permite moverse con precisión a través de la columna de agua mientras respiran por la piel. 

sacos aéreos
Pares de sacos aéreos anterior y posterior de Chaoborus edulis extirpados. / Evan KG McKenzie

Los insectos acuáticos han colonizado con éxito casi todos los ambientes de agua dulce y representan más del 60 % de las especies animales que las habitan. Sin embargo, no se conoce ningún insecto acuático que viva las profundidades del océano abierto. 

Viven en uno de los lagos más profundos de África gracias a órganos llenos de aire que han desarrollado que son lo suficientemente resistentes como para soportar las presiones que se encuentran a más de 200 metros bajo el agua

Se cree que esto se debe a que sus sistemas respiratorios traqueales llenos de aire implosionarían bajo las presiones hidrostáticas que se encuentran durante las inmersiones diarias necesarias para evitar a los peces depredadores. Pero las larvas de la mosca de lago Chaoborus edulis desafían esta suposición. 

Viven en uno de los lagos más profundos de África gracias a órganos llenos de aire que han desarrollado. Estos son lo suficientemente resistentes como para soportar las presiones que se encuentran a más de 200 metros bajo el agua, según una nueva investigación publicada en la revista Science

Los hallazgos cuestionan una explicación tradicional sobre por qué los insectos nunca han colonizado el océano abierto y sugieren que su fisiología podría no impedir la eventual colonización de los ambientes marinos pelágicos. 

Sacos aéreos traqueales

El equipo ha estudiado cómo C. edulis ha desarrollado una adaptación que le permite sobrevivir en ambientes profundos de agua dulce. En lugar de usar sus sacos aéreos traqueales modificados para respirar, estas larvas los utilizan como órganos de flotabilidad, lo que les permite moverse con precisión a través de la columna de agua mientras respiran por la piel. 

Compararon especies de Chaoborus de lagos menos profundos para examinar cómo varían las propiedades de los sacos de aire con la profundidad del hábitat

Estos sacos especializados contienen capas flexibles de la proteína resilina que se expanden y contraen en respuesta a cambios químicos, lo que permite a las larvas soportar la intensa presión subacuática sin colapsar.

Para comprender mejor las capacidades fisiológicas de C. edulis, los investigadores utilizaron sonar para rastrear las larvas mientras migraban a través de la columna de agua en el lago Malawi. También compararon especies de Chaoborus de lagos menos profundos para examinar cómo varían las propiedades de los sacos de aire con la profundidad del hábitat. 

Estrategia de flotabilidad

C. edulis desciende regularmente a más de 200 metros de profundidad en el hipolimnio del lago, permanentemente libre de oxígeno, durante el día para evitar a los peces antes de regresar a la superficie para alimentarse por la noche. Además, el equipo descubrió que las larvas utilizan una estrategia de flotabilidad de dos partes: sus sacos de aire ajustan activamente la profundidad en aguas menos profundas y luego se vuelven rígidos a mayores profundidades para resistir la presión de aplastamiento, reduciendo así el gasto energético de permanecer sumergidas. 

Los sacos de aire de las larvas más grandes resistieron la implosión a profundidades superiores a los 500 metros. “El hecho de que sobrevivan a la profundidad de esta columna de agua plantea la posibilidad de que otros insectos exploten los hábitats de aguas profundas, contrariamente a la creencia generalizada”, escriben Jon Harrison y H. Arthur Woods en un artículo de opinión relacionado.

Referencia:

McKenzie, E.K.G. et al. "Crush-resistant air sacs allow insect larvae to exploit aquatic habitats at extreme depth". Science 2026.

Fuente:
SINC
Derechos: Creative Commons.
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