No es ninguna sorpresa que durante largo tiempo a las mujeres se les negó el acceso a estudios y carreras científicas. Lo sorprendente es que, pese a ello, pudiera surgir una oleada de astrónomas que, sobre todo en el siglo XIX y en los países anglosajones, persiguieron, observaron y estudiaron eclipses solares viajando por todo el mundo.
Desde la literatura al cine, la televisión o el cómic, infinidad de historias han incluido eclipses como recursos con distintos fines: advertir de catástrofes o provocarlas, servir de artimaña, liberar fuerzas oscuras… Son argumentos que nacen de la experiencia humana sobre estos fenómenos astronómicos, a menudo inspirados en casos reales o en creencias ancestrales.